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De Hatsune Miku a los bailes de TikTok: cómo la IA está revolucionando la música

Hatsune Miku y Spotify son ejemplos de música creada con inteligencia artificial, ¿A dónde va está industria de algoritmos y big data?

Aunque la música es un arte completamente ligado a la naturaleza humana, siempre ha estado conectada con el desarrollo de la tecnología, y dentro de esta estrecha relación, la Inteligencia Artificial está revolucionando cómo entendemos, escuchamos y hasta experimentamos la música, sí, los bailes de Tik Tok también tienen que ver con esto.

Con cada gran cambio tecnológico también existe un gran cambio en la forma en que se conoce la música. Desde la invención de la radio, hasta la televisión, el Internet y ahora la Inteligencia Artificial, la música y su industria siempre han logrado y encontrar una vía de utilizar esto a su favor.

Foto: Kent University

Sin embargo, para entender específicamente el futuro de la música y cómo la Inteligencia Artificial está modificando y cambiando todo lo que escuchamos tenemos que regresar a un punto muy específico de la historia, a 2007, el año en que Hatsune Miku y Spotify aparecieron en el mundo.

Hatsune Miku es una idol virtual que vive en el corazón de VOCALOID, una DAW (Digital Audio Workstation) enfocada única y especialmente para la creación de canto a través de un procesamiento de texto y un banco de voces creado por Saki Fujita, actriz de doblaje japonesa popular por animes como Boruto, Shingeki no Kyojin, Sakura Card Captor, entre muchos otros.

2007: iPods, moda y rock n’ roll

Nació en 2007 como una estrategia de Yamaha para vender el software de Cyprton Future Media, la compañía desarrolladora, con miras al futuro de la música y sus usos dentro de la Internet, pues Hatsune (además de llamarse, literalmente, El Primer Sonido del Futuro por su significado en japonés) está enfocada a ser utilizada y desarrollada por usuarios comunes y no por grandes estudios productores.

Hatsune Miku se transformó poco a poco en una celebridad con más de 100 mil canciones publicadas, 170 mil videos en YouTube, más de 1 millón de contenidos en registrados en línea y giras con llenos absolutos alrededor del mundo. (Vía: Cypton Future Media)

Por su parte, Spotify es… bueno, Spotify. Es la plataforma de streaming de música más grande del planeta y nació de la idea clara y cristalina de hacer que la música fuera más fácil de distribuir legalmente a través de Internet, pero sin ser una extensión de la venta de discos como iTunes patentó desde la invención del iPod para hacer que las disqueras terminaran de sepultar las ideas de Napster.

Ambas empresas irrumpieron y se adaptaron al cambio más grande que nos ha dejado Internet: el hágalo usted mismo. Por un lado, VOCALOID y Hatsune Miku dejaron que los usuarios hicieran su propia música para que fuera de Hatsune; mientras que Spotify permitió que cualquier artista tuviera presencia global sin interferir con tiendas físicas o digitales, que limitaran su distribución.

Esto no solo permitió que el mercado se abriera, sino que también funcionó de forma inversa: el mercado por fin tenía a los usuarios analizados en tiempo real. Por un lado, Hatsune Miku y VOCALOID mostró las bondades de las creaciones colectivas; por el otro, Spotify encontró una base de datos completamente nueva y viva para entender cómo o por qué alguien decide escuchar K-pop y Banda el mismo día.

La Inteligencia Artificial aplicada en la música no es, precisamente, Hatsune Miku y su banda animada en conciertos por el mundo; tampoco Spotify con máquinas creando música por montones. Eso queda mejor en el terreno de la ciencia ficción. Su lugar está, más bien, en las playlist y sus listas programadas.

El sonido Spotify

Spotify es la base de datos más grande sobre música que haya existido. Aquí no solamente hay un conteo de popularidad, como generalmente se ha hecho a través de las listas tipo Billboard. En esta plataforma también se encierran datos que van desde tu edad, sexo, lugar de nacimiento, estrato socieconómico, géneros que escuchas, qué tantos álbumes, qué tantas canciones, en qué momento te saltas una canción, cuáles escuchas completas… todo movimiento que hagas, está registrado en Spotify. (Vía: Outside Insight)

Gráfica del crecimiento de usuarios en Spotify hasta el 2017 | Vía: Goodwater

Esto le permite a la plataforma encontrar música que sea adecuada a ti y que tal vez no descubrirías de otra forma porque está en otro idioma, es de un grupo que ni siquiera tiene Facebook o, simplemente, jamás buscas música más allá de lo inmediato.

A la par que esto significa utilizar la tecnología, que se adecua al usuario según sus necesidades, como una forma de maximizar la experiencia de uso gracias a un software que te conoce mientras más lo usas, también le permite a los productores, compositores, letristas y cantantes saber qué es lo que quieres escuchar, pero sobre todo qué no quieres. Así, su siguiente lanzamiento tal vez tenga más trompetas porque a ti te gustan las trompetas y también a los otros tres millones que escuchan música similar aunque ni siquiera ustedes lo sepan conscientemente.

El sonido Spotify es el cambio lento pero paulatino en el que la música se ha simplificado para gustarle a la gran mayoría, pero de forma certera y basada en datos reales y cuantificables, no en encuestas como se hacía cuando tenías que comprar música en tiendas y conocerla a través de la radio. Es el paso antes de que la música sea hecha por robots, porque aquí las composiciones no tienen sentido más allá de ser adecuadas para ti en duración, armonía, composición, tema, instrumentación, etcétera. (Vía: Hypebot)

Durante 2019, todos los sencillos número 1 de Billboard tuvieron una duración de menos de 3 minutos y 30 segundos, salvo “All I Want For Christmas Is You”, de Mariah Carey (que fue hecha en 1994). Las 54 canciones están hechas en un compás de 4/4; la mayoría comparte una velocidad de 135 (+-5) BPM; y un rango dinámico cerrado a -6 db.

Estas tendencias son la muestra del sonido Spotify. Uno que impacta en la forma de escuchar música y también en cómo hacerla, porque no vemos precisamente un patrón tan claro en las canciones en la superficie, pero sí en la forma en que se hacen dentro del estudio.

Tik Tok sabe todo sobre ti

El sonido Spotify es un patrón surgido de la data de la plataforma que obliga a los demás actores de la industria a formar parte del consumo final, que a su vez está mediado por el mismo algoritmo que lo distribuye y da las pautas para la creación.

Sin embargo, la IA no es una simple base de datos, es un sistema que se sirve de sí mismo para su propio desarrollo. En la música este desarrollo no solamente viene de sitios de música, Spotify o las empresas de  software DAW, también de las redes sociales como Tik Tok.

Tik Tok se basa completamente en IA y es invasiva para sus usuarios, pero también funciona como una herramienta muy poderosa para el desarrollo de bases de datos y básicamente para definir el estado actual de la música: En 2020 las listas de popularidad convencionales y de Spotify están llenas de canciones que se pueden escuchar principalmente en la app.

TikTok crece rápidamente como la app más popular del 2020 | Vía: SensorTowerLa plataforma anima tanto a creadores de música, como de video y efectos visuales a presentar contenido que les permitirá conseguir tres cosas: visibilidad, consumo e inferencias sobre ambas en un entorno amable para cada usuario. Mientras que YouTube, Netflix y Spotify usan un tipo de Inteligencia Artificial muy específico para recolectar datos y armar entornos de consumo, TikTok utiliza ABSOLUTAMENTE TODOS. (Vía: Analytic Steps)

¿Qué significa esto? Que en esta red social el producto no son los videos, tampoco los audios, mucho menos los filtros: el verdadero producto es su Inteligencia Artificial.

Y sus aplicaciones ya se notan en la forma en que consumimos la música en 2020 y en cómo avanzarán las tendencias, por ejemplo, en el Kpop, donde esta red social ya es primordial para reconocer el éxito de una canción, tenemos en el caso de “Any Song” de Zico, que se volvió un hit global gracias a TikTok y ganó todos los shows musicales en Corea al principio del año.

En occidente, tenemos el ejemplo notorio de “Say So” de Doja Cat, una canción que el año pasado circuló entre los bajos círculos de la música pop de bajo impacto, donde reinan Carly Rae Jepsen, Charlie XCX, Rina Sawayama y otras figuras por el estilo.

Esta se convirtió en la canción del año y fue específicamente gracias a su primer hook. Lo que nos da una idea de cómo evoluciona la industria y nos ayuda a entender porque en este momento es mucho más rentable hacer una canción para Tik Tok que para la radio.

Los desarrollos y los avances tecnológicos en el mundo siempre han representado un cambio completo en la música. Esta se adapta siempre a su medio y no al revés. Si la inteligencia artificial nos ha llevado a estar dentro de una red social en donde la música que se populariza está en clips de pocos segundos, entonces la siguiente etapa de la música moderna acatará eso sin pregunta alguna.

Ya sea mediante canciones más cortas, jingles que se vuelvan canciones en rotación, ganchos más constantes y más agresivos, la música el día de hoy apunta a un futuro en el que un emoji puede ser el siguiente éxito.