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‘House of Cards’ y cómo la Inteligencia Artificial escribe nuestras historias

Las historias que vemos en la tele y en el cine, están dejando de escribirlas los seres humanos.

House of Cards inició una revolución en el mundo del entretenimiento gracias a la Inteligencia Artificial, no sólo por basar su éxito usando nuestros datos, también por plantear si algún día los guionistas y directores serán reemplazados por máquinas, pero ¿hasta que punto la IA es capaz de contar nuestras “humanas” historias?

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En la tele existen miles de series, telenovelas, programas y contenidos, pero ¿qué determina el éxito de esos programas? ¿Quién es la persona que los escribe y cómo sabe que serán exitosos?

Durante años la industria de la televisión y el cine se basaron en ciertos actores o giros en la trama que garantizaban que las producciones no fueran un rotundo fracaso, pero todo cambió en 2013 con la llegada de House of Cards, el uso del big data y la Inteligencia Artificial para revolucionar el modo en que se cuentan las historias.

House of Cards: El inicio de la revolución

House of cards fue la primera serie original de Netflix, pero lo curioso es que la plataforma ya sabía que sería todo un éxito antes de empezar su rodaje.

Así como lo lees, mediante el análisis de datos de sus más de 33 millones de usuarios en ese lejano 2013, Netflix sabía que a la gente le gustaban tres cosas: las películas del director David Fincher, la actuación de Kevin Spacey y los thrillers políticos.

Por ello la compañía decidió comprar los derechos de una serie británica de los noventa para llevar su propia versión a la pantalla chica, sabiendo que a todo el mundo le iba a gustar y resultó.

La serie se convirtió en ganadora de múltiples premios Globos de Oro y varios Emmys, además se renovó hasta la sexta temporada, momento en que todo se derrumbó, aunque de eso hablaremos más adelante.

House of Cards es apenas una muestra de cómo la Inteligencia Artificial conoce, a partir del uso de datos concentrados en distintas plataformas como las de streaming, las preferencias de los usuarios y la forma en que te comportas.

Mientras exploras en la app de Netflix o Prime, ellos saben en qué título te quedaste más tiempo, si empezaste a ver algo, pero lo dejaste a la mitad, si adelantaste, atrasaste o hiciste qué en cuál película. ¿Más información? Los usuarios califican el contenido, agregan títulos a listas de seguimiento y así… las plataformas se alimentan con información que las hace más inteligentes.

Más allá de House of Cards ¿la IA está escribiendo las historias?

La serie de Kevin Spacey es la punta del iceberg en un mundo de aplicaciones que tienen la Inteligencia Artificial tras de sí. En realidad, ejemplifica perfectamente qué pasa cuando se usan de los datos y preferencias de los usuarios para sacarles provecho.

Así como la Inteligencia Artificial tiene sus aplicaciones en la música, en la cocina y en lo que sea que se proponga, también tiene un área de oportunidad en la escritura de guiones de series y de películas.

Sunspring (2016) fue la primera película de ciencia ficción escrita totalmente por Inteligencia Artificial. La escribió una maquinita llamada Benjamin que fue alimentada con clásicos de la ciencia ficción, algo de música y un poco de todo.

El resultado, bajo la dirección de Oscar Sharp y las actuaciones de Thomas Middleditch, Elisabeth Gray y Humphrey Hert, es una cosa difícil de comprender, con líneas que tienen algo de sentido, pero que mueren en el instante en que pretenden convertirse en un diálogos. Hasta parece peli salida de clase universitaria, en la que te pidieron hacer un corto.

Otro ejemplo más reciente, es un guión de Batman creado por un fan de la historia y coincidentemente escritor llamado Keaton Patti que puso a una máquina alimentada con más de mil horas de Batman, a escribir un guión.

“A veces es Bruce Wayne, a veces es Batman. Pero siempre es huérfano”.

Twitter

Patti, quien escribe para The New York Times, es comediante y además hizo guiones para Netflix. También tiene una cuenta en Instagram llamada @bot_scripts en la que muestra el resultado de las historias escritas por su robot alimentado de horas de otras historias.

Otro caso es el del sitio web Talk to transformer que hasta hace poco prometía ser un generador de texto mediante inteligencia artificial y de uso libre en el que se podían crear historias, conversaciones o hasta poemas.

Sin embargo, este se convirtió en InferKit una aplicación de paga que promete ayudar a novelistas estancados a continuar cuando sienten que ya no pueden más.

Entre los ejemplos, también destaca uno de los tráilers de la película Morgan (2016) realizado por la computadora Watson de IBM.

Aunque todo esto parece muy bonito y hasta divertido, la inteligencia artificial es poco útil a la hora de escribir historias o conocer el éxito que estas tendrán… o no.

Una industria más millonaria que el tío Rico McPato

Todos sabemos que “el conocimiento es poder” y no por nada, esta frase vive inmortalizada en un meme muy bonito con un perezoso de fondo (les juro que esto lo está escribiendo un yo humano y no una máquina), así que si el conocimiento es poder, y el poder se obtiene con dinero, la de la Inteligencia Artificial es una industria millonaria.

Y es que más allá de la extrañeza de Sunspring o de los guiones divertidos de Keaton Patti, en el mundo ya existen varias empresas que, con la inteligencia artificial como premisa, prometen predecir el éxito o el fracaso de una producción.

ScriptBook con sede en Bélgica y fundada en 2015 es una compañía que promete analizar el guión de una película en solo seis minutos, mediante un sistema que lo lee y genera un reporte con cada “detallito” a tomar en cuenta para lanzarla.

El análisis revela qué tanta simpatía tendrá el espectador por los personajes, así como el éxito financiero de la producción a la hora de llegar a las taquillas con un 86 por ciento de fiabilidad en su pronóstico… O sea que no hay pierde, esta empresa te dice si una producción va a funcionar o no.

Por si esto fuera poco, la empresa también promete empezar a escribir las historias de modo que, mediante un generador alimentado con 30 mil guiones, se puedan producir películas sin necesidad de la intervención humana, o que esta solo esté presente a la hora de dirigir, seleccionando parámetros para la historia.

De acuerdo con una entrevista de Vogue con Nadira Azermai, CEO de ScriptBook, es posible que en el mercado ya existan películas que se hayan hecho con esta tecnología, aunque esto no pueda ser revelado por cláusulas de confidencialidad con los grandes estudios.

Pero ellos no son la única empresa. También hay compañías como Cinelytic, con premisas similares a las de la primera aunque con una fiabilidad de solo 85 por ciento para predecir el éxito de taquilla, y la premisa de ingresar un elenco y ver si este es exitoso o no, así como sugerencias de qué actor o actriz podría hacer mejor un papel.

Para los estudios saber si su película tendrá éxito o no es como ir al súper, sabiendo los pros y contras de cada uno, y tomando la decisión correcta basada en un conocimiento que está hecho de otros conocimientos.

El poder de la audiencia

Ver la televisión es simple, tan simple como prenderla y zappear los canales. Pero ver contenidos online lo es aún más, con su aplicación y desarrollo es más probable que en la pantalla encontremos algo que nos agrade a nosotros, que le guste a otros miles de personas, pero que quizá, no le guste a la persona con la que vivimos y esa es la magia.

Las plataformas de streaming al integrar la inteligencia artificial a su funcionamiento, permiten que por cada persona con un perfil, existan mil y un versiones de la aplicación y esa es la gran apuesta: dar al público algo para disfrutar, y no algo que tener que ver como en el pasado, en el que incluso, teníamos que ver horas de comerciales.

Esa es la razón por la que existen series súper exitosas como Black Mirror, que aunque a mí no me gusta, le gusta a millones de personas que proporcionaron la información suficiente a la inteligencia para seguir construyendo esa trama, o Stranger Things y su cast, seleccionado con la ayuda de esta información para complacer al público.

Es más, la aplicación de la inteligencia artificial es tanta, que incluso selecciona una foto diferente de un título para ti, que para uno de tus amigos.

¿Qué no puede escribir la inteligencia artificial todavía?

Si sigues creyendo que esto lo escribió un procesador con Inteligencia Artificial, lo cierto es que no, así que hablando de todo esto no pude evitar preguntarme: ¿hay algo que la inteligencia artificial no pueda hacer con esa perfección que tiene y que nace de lo humano?

Volviendo al uso de datos transformados en conocimiento, transformados a su vez en Inteligencia Artificial me regresó a la cabeza el caso de House of Cards y el éxito rotundo que tuvo en su momento.

Ver la serie fue de las cosas que más disfruté hasta que claro, apareció el escándalo de Kevin con el que arruinó la sexta temporada: las acusaciones de varios hombres en su contra, asegurando que este había abusado de ellos en distintas ocasiones.

El caso se convirtió en misterio por la extraña muerte de tres de los denunciantes y el retiro de los cargos en contra de Kevin, aunque esto no evitó que Netflix -y con justa razón-, retirara el papel de Frank Underwood en la sexta temporada dejando a la gran Robin Wright (Claire) sola dando un cierre digno, pero no el que todos esperábamos para la serie.

Así las cosas, el caso de Kevin Spacey nos demostró que a veces, la inteligencia artificial es incapaz de descubrir la imperfección de lo humano y develar los secretos que guardan los seres que la crearon:

Porque escribir es encriptar nuestros secretos, y eso es algo que quizá la IA todavía no está lista para hacer.