Así era la vida de la influencer que fingía ser millonaria para no perder seguidores

Se pasó de lanza

Los influencers siempre parecen tener una vida bien chidlira y bien padriuris, pero muchas veces eso nomás es pura fachada para ganar más seguidores y seguir construyendo su vida mágica, como en el caso de Lisa Li, que vivía en decadencia pero fingía ser millonaria.

Lisa Li es una (o era, más bien) un influencer originaria de China. Por si aún no lo sabes, un influencer es una persona que tiene muchos seguidores, que seguramente son 70% bots, y por eso se les considera “líderes de opinión”.

Ella, en sus redes presmuía siempre todo el tiempo tener un chorro de lana y una vida muy pero muy lujosa. Sus fotografías estaban siempre llenas de lujos y estaba presenta en residencias con baños de paredes de oro y asistía a fiestas con más varo del que podría tener #LordMamador.

Aunque todo parecía bien en su vida, su casera no tuvo de otra que desentrañar sus mentiras, porque en realidad ella no tenía ni en qué caerse muerta. Es más, hacía ver a Don Ramón como un millonetas a su lado.

Según la doña que le rentaba su depa chiquitito, sin absolutamente un atisbo de cuidados, mantenimiento o espacio para la vida digna, Lisa Li ya le debía alrededor de 3 mil yuanes (que son como 8 mil pesos mexicanos) a pesar de que se la pasaba presumiento tener un buen de lana.

Por eso mismo fue al lugar que le rentaba y, para su sorpresa, lo que encontró fue un cochinero, con excremento por todos lados, papeles regados por todo el lugar y absolutamente nada sanitizado.

Su excusa fue que salió de viaje y había dejado a un perrito dentro del departamento mientras ella no estaba (un perro que nadie encontró). Desafortunadamente, el daño ya estaba hecho y nadie le creyó.

La ficción que inventó para conseguir más seguidores y lucrar al rededor de ello fue suficiente para que todos su seguidores la consideraran una charlatana y su historia acabara en pura tragedia, más de la que ya vivía.

Con información de BBC