La Iglesia reiteró que el cuerpo de Cristo no es gluten free

Malas y viejas noticias para los católicos con enfermedad celíaca, alérgicos al trigo o simplemente intolerantes (en algún sentido político o emocional) al gluten: la Iglesia reiteró [no se hagan que no sabían y que la Virgen les habla] que las hostias no pueden ser gluten free.

 

El misterio de la autoinmunidad

Recientemente la mística polémica se resucitó por una carta escrita por el cardenal Robert Sarah a petición del Papa Francisco y en nombre de la Santa Sede. En la misiva el cardinal le recuerda al Ordinario y a los feligreses que solo algunas comunidades son las que tienen la responsabilidad y conocimiento para producir las hostias y el vino de la Eucaristía (y que no deberían de andarlas comprando en supermercados o en la Internet).

 

En cuanto al gluten necesario para el misterio de la transubstanciación, el cardenal recordó una carta escrita en 2003 que regula las variaciones en las hostias:

Hostias que son completamente gluten free son materia inválida para la celebración de la Eucaristía. Hostias bajas en gluten (parcialmente gluten free) son materia válida, siempre que contengan la suficiente cantidad de gluten para obtener la consistencia del pan sin adherir un material ajeno y sin el uso de procedimientos que alteren la naturaleza del pan.

 

¿Pero qué tan grave es variar la producción de las hostias? En 2004, un obispo anuló la primera comunión de Haley Waldman, una niña de ocho años, pues se descubrió que se utilizó una hostia apócrifa en la celebración.

 

Sin embargo, no todo está perdido para los celíacos piadosos. Como bien deben de saber [porque qué triste que seamos nosotros los que se los expliquemos], Cristo está presente en su totalidad tanto el cuerpo (las hostias) como en la sangre (el vino), según la doctrina católica. Beber únicamente el vino basta para participar plenamente de la Comunión.

 

Además, desde 2003, las Hermanas Benedictinas de la Perpetua Adoración, lideradas por la hermana Lynn D’Souza (quien tiene un título en ciencias biomédicas), lograron crear las primeras hostias bajas en gluten. El pan de las hermanas tiene el mínimo gluten necesario como para acatar la ley católica como para no hacerle daño a la mayoría de las personas intolerantes al gluten.

 

Ahora, si se sienten incompletos por no participar en las dos fases de la Comunión, pues reconsideren su fe. ¿Neta la cantidad de gluten en el cuerpo de Cristo es lo que les causa ruido?

 

 

 

Vía A.V. Club