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Las cinco veces que Game Of Thrones nos rompió el corazón con sus giros de trama

Nos hicieron aventarle el control a la tele

Se nos acabó Game Of Thrones y con ella casi una década de emoción que terminó satisfactoriamente para muchos, pero como una decepción para la gran mayoría de los fans from hell de la serie.

Sin embargo, como bien dice Les Akieh en su texto para Milenio, es más chido quedarnos con lo bueno y por eso recopilamos los cinco mejores momentos de la serie, esos que nos tocaron el corazón y después lo destrozaron (como tu ex).

La decapitación de Ned Stark

La primera temporada siempre es de descubrimiento en casi todas las series, pero en esta arrancaron con todo los madrazos. El capítulo nueve nos dejó sin esperanzas: el que presuntamente era el protagonista murió ante la mirada atónita de sus hijas y ante el júbilo del pueblo que lo llamó traidor.

Este fue el comienzo de un viaje que nos depararía hartos momentos bruscos en los que todos quedábamos anonadados, porque nadie esperaba finales bonitos, de esos que te calientan el pechito.

La Boda Roja

La serie avanzó y los Stark parecían estar vengando bien la muerte de su padre. Jon se preparaba al otro lado del muro para defendernos de los Caminantes Blancos y Robb dirigía la gran guerra del norte para recuperar a sus hermanas y hacer que los Lannister pagaran sus deudas de honor.

La boda de Edmure Tully con la hija de Walder Frey era un momento clave. Aquí se firmaría la derrota de los del estandarte del león con una alianza que se rompió porque Robbcito quería casarse por amor y no por compromiso.

El desenlace de esta historia es el momento más álgido de toda la serie, destrozando a los ejércitos del norte y haciendo que los Stark se hundieran en el pantano de la traición (oh nooo).

La masacre del Septo de Baelor

Antes de que todo se derrumbara, la temporada seis nos dio buenos momentos. Esta ya no tenía la guía de los libros de George RR Martin, pero D&D supo terminarla con clase y con altura (con altura). Para el último episodio, Cersei parecía acorralada por el Gran Gorrión, pero todo cambió cuando la nación del fuego valyrio atacó.

El día de su audiencia, la reina madre juntó a todos sus enemigos en el Septo de Baelor. Para mala fortuna de todos los asistentes, ella no se presentó, porque tenía planeado destruirlos a todos en un solo golpe… y lo logró.

El secreto de Jon Snow

Jon resultó no ser un bastardo, pero además tampoco ser hijo de Eddard Stark, el más honorable de todo Westeros. Gracias al poder de Bran, ahora convertido en el Cuervo de los Tres Ojos, pudimos ver las memorias de Ned, revelándonos toda la verdad.

El bastardo de la nieve era en realidad hijo de Rhaegar y Lyanna Stark, que se casaron en secreto mientras Robert Baratheon se levantaba en armas para rescatar a Lyanna.

Este capítulo demostró que la rebelión de Robert fue una farsa y que Jon, el que no sabe nada, era el verdadero heredero al trono de hierro.

Arya le deja un recuerdito al Rey de la Noche

Aunque nos decepcionó la última temporada de GOT y en eso estamos completamente de acuerdo con Les Akieh, también coincidimos en que Arya nos tuvo al filo del asiento, volando hacia el enemigo y apuñalándolo para acabar con el mal y la oscuridad.

Claro, no sin antes dejar clarito que ella es La Princesa Prometida. La pequeña Stark fue la protagonista de la leyenda más importante de Westeros y a nosotros se nos voló la peluca al verla reclamar la justicia y la seguridad de todo el reino.

¿Y ustedes Erizos, en estos 8 años de GOT qué escena les voló la peluca?