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Triunfó el amor: Terapias de conversión ya son ilegales en CDMX

Ahora el amor será más libre gracias a que en CDMX se han declarado ilegales las terapias de conversión o ECOSIG.

Hace tiempo que la homosexualidad no es considerada una enfermedad, pero para aquellos que creían que sí, gracias a una nueva reforma del Código Penal de la Ciudad de México, ya es ilegal intentar “curarla” con las famosas “ECOSIG” o Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual e Identidad de Género.

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Gracias a las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia y de Igualdad de Género, cualquier tipo de terapia en la que se pretenda “curar” la homosexualidad se tipificará como un delito.

Tardaron casi dos años en añadir este tipo de prácticas a la lista de delitos luego de que se presentara en 2018 la iniciativa de ley que protege los derechos humanos de la comunidad LGBT+ hasta ahora que ha quedado aprobada en la Ciudad de México.

Esto representa un gigantesco paso en materia de Derechos Humanos y LGBTI+ ya que la capital de nuestro país es la pionera en prohibir este tipo de prácticas que han afectado a toda la comunidad, y esperamos se replique pronto en todo el país (y si se puede, el mundo). Toda la comunidad está de fiesta y han usado el hashtag consigna #NadaQueCurar para celebrarlo.

Con 49 votos a favor, nueve en contra y cinco abstenciones, el Congreso de la Ciudad de México aprobó modificar el Código Penal, añadiendo a la lista de delitos la “conversión” o cualquier intento de terapia que atente contra el libre desarrollo de la personalidad o sexualidad.

“Se entenderá también como tortura y se sancionará con las penas previstas en el presente artículo, a quien obligue o aplique sobre una persona métodos tendientes a anular el libre desarrollo de la personalidad, orientación sexual, identidad y expresión de género de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no cause dolor físico o angustia psicológica”.

Esto significa que, si alguien intenta someterte a cualquier tipo de terapia de identidad sexual en la que supuestamente puedan cambiar quién eres o tus preferencias sexuales, estarían siendo acreedores a 5 años de prisión y hasta 100 horas de servicio comunitario de quien quiera “quitarte lo gay”.

Es un gran logro que festejar ya que ahora, más personas podrán expresar su amor libremente sin miedo a que alguien les haga daño.

Fuente: El Universal Web