La reina Isabel II reacciona a la renuncia de los duques de Sussex y Meghan es su gran decepción

Aunque intentó todo para que fueran amigas, Meghan le dio la espalda a la mismísima reina Isabel II

La familia real británica está en jaque todo desde que el príncipe Harry y su esposa, Meghan Markle, los duques de Sussex, anunciaron su renuncia a ser miembros senior de la realeza. La pareja ahora vivirá en Inglaterra y Norteamérica, pero además, se sabe que no le avisaron a nadie de esta decisión.

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Sin embargo, mediante un comunicado los del Palacio de Buckingham dicen que esto los tomó por sorpresa a todos y que en realidad, apenas están viendo cómo se arreglan para su “separación”.

“Las discusiones con el Duque y la Duquesa de Sussex están en su etapa inicial. Comprendemos su deseo de adoptar un enfoque distinto, pero estas son situaciones complicadas que tomarán un tiempo para poder ser definidas”.

Instagram / Kensington Royal

Pero ¿qué tiene que decir la reina en medio de todo el escándalo?

En tanto que nadie al interior de la familia real sabía de la decisión de Harry y Meghan y que incluso su papá, el príncipe Carlos así como su hermano William se enteraron del asunto en la tele, fuentes aseguran que la reina está…

“Profundamente decepcionada”.

Y es que fíjense lo que son las cosas: la reina había atendido a Meghan con especial cuidado pues a pesar de que distintas personas se oponían a meterla a la familia, ella en cambio intentó conciliar con ella.

Entre las cosas que la reina Isabel II intentó para ser más conciliadora con la esposa de su nieto, en la navidad de 2017 hizo una excepción e invitó a la ex actriz a pasar la fecha con los Windsor cuando, según la tradición familiar, solo cuando están casados se puede ir a esa fiesta.

A pocos días de su boda, la reina también recibió a la mamá de Meghan, la señora Doria Ragland para tomar el té, algo que ni siquiera hizo con la familia de Kate Middleton, su nueva consentida.

Y también invitó a Meghan a subirse al Royal Train de Londres a Chesire, un privilegio al que solo pueden acceder el esposo de la reina, el príncipe Carlos y su esposa y al que nunca han invitado a William y Kate.

Tal parece que nada de esto funcionó para convencer a Meghan de mantenerse unida a la familia real y llevar sus funciones a cabo como cualquier otra miembro de la familia real…

Así que ahí lo tienen, la reina ha de estar enojada.