Mala alimentación y falta de sueño producen homosexualidad, según la ciencia

La ciencia a veces se concentra en entender el universo, en desarrollar alternativas médicas y otra veces… estudia cómo la alimentación y la falta de sueño generan homosexualidad (según), revelando uno de los secretos mejor guardados de la historia.

Por supuesto, no existe un estudio concluyente ni prueba alguna que determine qué origina la orientación sexual de una persona. Sin embargo, la universidad de Albania publicó un estudio con el que pretende demostrar que esto no es así y que la culpa es de la alimentación y los hábitos de sueño.

Según esta investigación, cuando se come de mala manera y no se duerme bien, existe un desbalance vitamínico que atrofia la producción de hormonas sexuales, produciendo homosexualidad.

La investigadora sostiene que cuando se tiene estas deficiencias en sueño y de alimentación, la testosterona y los estrógenos se alteran y estos son los determinantes para la atracción sexual (según ella).

Sus pruebas son que las personas que se identificaron como homosexuales eran más propensas a comer más y dormir menos que quienes se identificaron como heterosexuales. Sin embargo, en ningún momento se especifica cuáles son las condiciones de las personas estudiadas ni sus situaciones particulares.

Por supuesto, este estudio prejuicioso no se detiene ahí, sino que asegura que el frío es otra de las cosas que produce homosexualidad, y también la agricultura, porque la gente que está en esos contextos (ambientes fríos y comunidades agrícolas) comen en exceso, lo que termina por desequilibrar sus homonas sexuales y provocarles la homosexualidad.

Este estudio, a pesar de buscar estar sustentado en “datos” y dizque “ciencia”, sesga toda su información para buscar presentar hábitos de consumo como una característica de la atracción sexual, que está mediada por muchísimas cosas y no existen estudios que determinen una causa concreta para su definición.

La homosexualidad no es una enfermedad, por lo tanto no hay “algo” que lo provoque. Pretender explicarlo de esta forma es solo limitar su existencia y su análisis desde un punto falsamente científico.

Con información de SDP