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Lunes de Elo Mito: perritos para curar la depresión de vivir en este planeta

El mundo es cruel, injusto y duro para cualquiera que no tenga un perrito en su vida, pero también para quienes tienen uno. Por eso sé que nunca son suficientes lomitos y aquí están los más bellos que se me cruzaron por la mirada esta semana.

“Olle we kreo que por error le prediste fuero a mi komida ya no la kiero”.

Esta policía sí da confianza, pero también seguridad de que van a aplicar la ley como se debe: narices para el amigo, miadas en la pierna al enemigo.

Puede que hayas visto perros tiernos y bonitos en tu vida, pero nada como el perro mochila. Este carnal sí está en otro nivel.

Pocos reencuentros son tan emotivos como cuando dos lomitos se abrazan con ternura… o tal vez tienen ganas de atacarse… o de copular. Da igual, se ven bien.

La Piel Que Habito (Perro Almodóvar, 2011).

“Ira, ya me ensucie las patas por tu chistecito we ven a lamermelas”.

So shiny very strong much warrior such wow.

En este momento, no sé si este sea un verdadero lomito o una cría del dragon de La Historia Sin Fin, pero para efectos prácticos pensemos que es ambas.

“Pork tienes q ser asi siempre karen yo solo keria salir a pasiar no k me andes embarrando cochinadas para que me ridikulises con tus amiwos de internet”.

¿Recuerdas al perro mochila? El perro salvavidas no se queda atrás.

Algún día este será un gran lomito que se la pasará comiendo su caquita y ensuciando los suelos limpios. Espero con gran emoción ese día.

Los lomitos más majestuosos también están en México oliéndose el rabo y haciendo turismo del de a de veras: con perritos.

¿Alguien sabe cuál es el mejor nombre para esta pequeñina?

Por esta semana se te acabó el lomito, pero te dejamos al Santo Patrono de las causas perdidas, los otakos y la defensa de los perritos: Saint John Wick.