Awww por esta razón el príncipe Harry y Meghan estuvieron chille y chille en un evento

Kermozo momento...

No cabe duda que en los últimos días, Meghan Markle y el príncipe Harry han estado derramando miel después de dar a conocer la noticia de su primer hijo en camino.

Pero… un viaje a Australia les está cambiando la vida, y esta vez, la felicidad fue reemplazada por las lágrimas cuando en un evento ¡los Duques se pusieron a chillar!

Aquí los dos muy elegantes en la visita…

Instagram / Kensington Royal

Resulta que a su paso por Sidney, los duques fueron invitados de honor en la apertura oficial de ANZAC en Hyde Park: un monumento a los australianos y neozelandeses que perdieron la vida durante la Primera Guerra Mundial.

Y entonces a alguien se le ocurrió poner esta canción:

Y entonces, escuchando la canción Harry no pudo evitar ponerse a llorar.

Ahora seguro piensas como ‘¿y esa canción qué?’ Bueno, pues resulta que esa canción es como su “Cielito Lindo” o su “México Lindo y Querido”, y entonces cada vez que los ingleses la escuchan se ponen a llorar.

Pero eso no fue todo…

Porque resulta que la canción, llamada “I vow to thee my country” es una de las favoritas por siempre y para siempre de la princesa Diana…

Así que obviamente Harry se iba a poner a chillar…

Getty Images

Porque era un momento conmovedor:

Getty Images

Y entonces… Meghan se le sumó y se puso a llorar también:

Getty Images

Pero bueno, como seguramente te imaginas la realeza no puede estar chille y chille en todos lados, así que rápidamente se serenaron, se secaron las lágrimas, y continuaron con su comportamiento frío y de sangre azul.

Y llevaron flores al memorial.

Instagram / Kensington Royal

Y ya…

Eso fue todo. Así que ahora, cada vez que veas que el príncipe está llorando, seguramente ya sabes que es porque en su cabecita está sonando una canción patriótica.

¡Y cómo no llorar por la Patria!

¿Crees que Meghan y Harry son muy chillones?

a) Sí, pero con justa razón.

b) No, todos lloramos porque somos humanos.

c) Yo también lloro cuando escucho mi “ibno”.

d) Ay, que no sean ridículos, por favor.