Hombre compra saliva con Covid para echarla a la bebida de su jefe

¿Y tú como te llevas con tu jefe? Pues...

Hombre compra saliva con Covid de una persona contagiada para echarla en la bebida de su jefe ya que quería intentar asesinarlo.

No cabe duda que cuando una persona quiere hacer alguna maldad está dispuesta a planear lo que sea con tal de lograrlo y cuando no tienes muy buena relación con tu jefe mucho más, pues algunos no se detienen a pensar en qué consecuencias pueden tener al hacer algo así.

Hombre compra saliva con Covid para echarla a la bebida de su jefe

Un muy mal rato ha pasado un empresario automotriz en Turquía junto con su esposa, debido a que uno de sus exempleados decidió que por la mala relación que tenían en el trabajo, quería hacerlos contagiar del virus del 2019, sin embargo, no le salió como esperaba.

Karar Haber

Resulta que el dueño de la concesionaria, Ibrahim Unverdi denunció a quien era su empleado, Ramazan Cimen debido a que no le entregó completo el dinero de la venta de 3 autos, poniendo varios pretextos de que le había dado el dinero a una persona a quien le debía.

Sin embargo, resulta que se lo quedó y se esfumó de la vida de su jefe para que no siguiera pidiéndole el dinero, aunque tenía planeada una venganza y esa era que se contagiara de coronavirus junto con su esposa, así que compró saliva con Covid de un enfermo por 70 dólares y decidió que quería echarla en la bebida de quien lo denunció.

No se la tomó

Resulta que al final, el jefe no tomó la bebida debido a que alguien lo alertó de lo que estaba pasando.

“Esta es la primera vez que escucho de una técnica de asesinato tan extraña. Gracias a Dios no me enfermé. Dios siempre está con los buenos”, dijo.

Aunque eso no fue todo ya que después de que comprara la saliva con covid y ponerla en la bebida del jefe la cual no se tomó y su plan se le cebara, comenzó a mandarle mensajes amenazantes a él y a su esposa y ahora no pueden salir de casa por miedo a que algo les pase.

Así que ahora están buscando al responsable y podemos comprobar que hay que llevarse mejor con los jefes y los empleados porque nunca sabes qué puede estar pasando por su cabeza y con la saliva hay que ser muy cuidadosos.

Fuente: Milenio