La hija de Kate Middleton es, literalmente, un Mini Mí de su bisabuela

La hija de Kate Middetlon parece clon de Isabel II, su bisabuela, cuando esta era apenas una bebita a décadas de volverse reina.

Ambas son británicas, de ascendencia germana y de la misma familia, ¿por qué no habrían de parecerse?

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A diferencia de sus ancestros, Charlotte, la pequeña que tuvieron Kate Middleton y el Príncipe Guillermo de Windsor, tiene sangre de aldeano común y corriente por parte de la madre, que hasta hace unos años, no era más que una simple PLEBEYA.

Y por ello, el parecido que pudiera tener la pequeña Charlotte con su súper noble bisabuela, Elizabeth II, sí tiene potencial de ser impresionante.

Solo mira estas fotos de cuando la actual reina de Inglaterra era una tierna bebita (hace como 80 años. Imagínate) de rizos de oro, nacida en una burbuja de privilegios y dramas palaciegos de poca importancia.

Charlotte e Isabel II comparten un parecido físico interesante (Tumblr).

Dicen los que saben de tonalidades de cabello, que mientras el principito Jorge (hermano mayor de Charlotte), tiene el pelo rubio, la pequeña lo tiene castaño claro, al igual que su teutónica bisabuela.

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La neta a ambas las vemos weritas

También hay similitudes en la estructura ósea de sus rostros, la forma de sus ojos soñadores y hasta en su naricita.

Parece que incluso comparten la misma sonrisita pícara y tierna que distingue a los Windsor desde toda la vida.

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Solo mira esta hermosa sonrisa 100% británica que se carga Carlos desde toda la vida.

Wikimedia Commons

Y ya, es toda la noticia.

Pero hey, no te preocupes, aquí te va tu dosis de historia para que desquitemos el clic que acabas de regalarnos con tu amor infinito.

La familia Windsor a la que pertenece la Reina Isabel II, fue creada hace relativamente poco. Lo cierto es que antes esta familia era conocida como Casa de Sajonia-Coburgo-Gotha, que tiene origen alemán.

A la izquierda, el zar; a la derecha, el káiser. Ambos son familiares lejanos de Charlotte (Wikimedia Commons).

El problema con este apellido tan largo llegó en la Primera Guerra Mundial, cuando la banda británica comenzó a enfadarse con los alemanes, pueblo con el que estaban en guerra.

Para separarse de sus primos alemanes (el Káiser Guillermo II era primo del rey Jorge V de Inglaterra), los británicos se cambiaron el nombre a uno que sonara más inglés, así que luego de buscar en un montón de gruesos libros de empolvadas páginas, hallaron el nombre ideal para nombrar a la nueva casa que se sacaron de la manga: Windsor.

Esa, sin duda, fue la mejor decisión que la rama británica de la familia real pudo haber tomado pues al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Káiser tuvo que abdicar y el otro primo del abuelo de Isabel II, el zar Nicolás II, se murió por un caso severo de un chingo de balazos en el cuerpo.

Nomás por cambiarse el apellido, los británicos se salvaron del horrible destino que les deparó a los primos rusos y alemanes, y por ello el Reino Unido sigue gozando de una monarquía sana, feliz, chistosona, coqueta e inspiradora.

Y ya como nota final, antes de Isabel II, la reina que más años duró en el trono fue la Reina Victoria, que fue la que expandió el imperio hasta la India.

Dato curioso: de joven esta señora estaba chula (Wikimedia Commons).

¡Hasta la India!