Cosas que hacías cuando el maestro se iba del salón

Pocos lugares tan hostiles como un salón de clases sin profesor

Conforme las personas se van convirtiendo en padres de familia, van olvidando lo malandros y mal portados que eran durante sus años escolares.

Ilusamente juran que sus hijos son diferentes a ellos, y cuando los llevan a la escuela piensan que su entorno es algo así:

Ingenuos.

En realidad, ese ambiente ñoño y artificial se rompe en cuanto el profesor abandona el salón de clases. Al verse sin supervisión, esas criaturas en apariencia inocentes se transforman en seres infernales que sólo obedecen a sus instintos más primitivos.

A continuación, algunas de las cosas que todos alguna vez hicimos cuando estábamos en la edad de la punzada y el maestro cometía la imprudencia de quitarnos los ojos de encima:

Coreografías extremas

Desafiar las leyes de la física y llevar nuestros cuerpos al extremo nunca fue tan divertido:

Jugar al burro castigado

También conocido como “huevos estrellados” ¿cuántos embarazos adolescentes habrán surgido de este tipo de juegos?

Aquí otro ejemplo:

Sesión de Box y/o Lucha Libre

Por alguna extraña razón, la falta de autoridad saca en los niños su naturaleza más violenta (como con los anarquistas en las manifestaciones).

Aquí un emocionante ejemplo:

Ok, quizá ese no fue un enfrentamiento épico, pero chequen este:

https://youtu.be/Ee_LxHx7G9Y

Chale, olvídenlo, parecen lagartijas apareándose.

Cantar

Si en La Voz México y en La Academia no pelan nuestro talento, siempre tendremos el salón de clases para interpretar de forma magistral las más bellas canciones:

Aquí otra interpretación excelsa:

Buscarse novio(a)

¿Qué puede hacerse cuando el maestro no ha llegado? Pues buscar el amor:

¡N’ombre, cuánto amor!

Lo malo es que a veces el maestro regresa para arruinar todo:

https://youtu.be/c0KpMEvZC5U

Tener experiencias paranormales

En algún momento a todos les da por hacerle al Carlos Trejo y se ponen a desafiar las fuerzas ocultas:

Eso sí, a falta de tabla Ouija es necesario recurrir a métodos más rudimentarios:

Guerra de papeles

Y claro, no podíamos dejar fuera este clásico de clásicos:

Y ustedes ¿qué hacían cuando se iba el maestro?