Alguien puso ganchos de pescar en albóndigas para lastimar perros

La crueldad contra los animales no parece conocer límites y menos entre quienes odian a los perritos.

Dueños de perros que visitan asiduamente un parque para canes en Florida quedaron horrorizados tras encontrar albóndigas de carne que escondían ganchos para pescar distribuidas por todo el lugar.

Se cree que el alimento fue dejado por alguien que quería dañar a los perritos que a veces acuden al parque en busca de comida.

La Policía local indicó que al menos seis ganchos fueron hallados en el interior de una sola albóndiga encontrada en el Parque Bicentenario de la ciudad de Ormond Beach.

Había ganchos para pescar dentro de las albóndigas y me preocupó porque la albóndiga que se había comido mi perro tenía, al menos, tres ganchos,” indicó un dueño a la estación televisiva local WFTV.

Los ganchos, usados comúnmente para perforar el paladar de los peces, pueden provocar severos daños en el esófago, garganta e intestinos de los perros que las ingieran accidentalmente.

“No puedo imaginar cómo alguien puede hacerle algo a los perros,” indicó un visitante del parque que suele llevar a su perro a pasear.

Por el momento los encargados del parque decidieron cerrarlo para evitar que otros animales salgan heridos en lo que hallan todas las albóndigas que quedaron abandonadas en lugares estratégicos en los que un perro olisquearía en búsqueda de comida.

Las autoridades indicaron que no se conoce la identidad del culpable y que ninguno de los visitantes vio a la persona que pudo haber dejado las albóndigas de carne cruda repletas de esos letales objetos.

En el mundo no falta gente que cree que puede ir por la vida envenenando o haciendo daño a los animales y este caso es prueba de que la imaginación de un ser humano puede emplearse en fines pérfidos y horrorosos.

Un animal que no conoce de lo que son capaces algunas personas come la comida que encuentra sin saber que en ella podría haber navajas, veneno o ganchos como los usados en las albóndigas que le podrían provocar importantes daños en su organismo.

Vía: New York Post