Video mujer intentó besar a Hitler en la mejilla
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VIDEO: La vez que una señora quiso besar a Hitler y las cosas no le salieron nada bien

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Hoy aprendí

VIDEO: La vez que una señora quiso besar a Hitler y las cosas no le salieron nada bien

Alguien quiso robarle un beso a Hitler y las cosas no salieron bien (Twitter).

VIDEO: La vez que una señora quiso besar a Hitler y las cosas no le salieron nada bien

O sea, ¡qué oso, oeeeee!

Durante los Juegos Olímpicos de 1936 en Berlín, una señora gringa dijo “yolo” e intentó hacer historia como la única mujer en haber querido besar la mejilla de Adolfo Hitler.

Subastarán el auto que usó Adolfo Hitler en la cumbre del poder

Un hecho de la vida es que Adolfo Hitler es una de las figuras más despreciables de la historia.

No lo decimos solo nosotros, sino millones de personas en todo el mundo.

Es más, este señor austríaco fue tan horrible que por su culpa ya nadie puede usar el bigote de cepillo (o el de Chaplin) ni ponerle a su hijo “Adolfo” sin ser visto como un maldito loco.

En fin, una vez durante los Juegos Olímpicos de verano que se celebraron en Berlín, Alemania, allá por 1936, una señora de California llamada Carla de Vries quiso hacer lo impensable: ¡robarle un beso al Führer!.

Con el pretexto de pedirle un autógrafo a Hitler, la señora pudo acercarse a él y en un descuido, ¡sas! que se le avienta encima y le intenta plantar un besote en su rosada mejilla.

¿Qué sucedió?

Pues como las cámaras de todo el mundo estaban encima del horrible señor de los pelos relamidos, este no hizo más que sonreír y quitarse “amablemente” a la señora de encima.

En otras palabras, hizo lo que cualquier miembro de la banda Panda o Maluma habrían hecho en una situación similar.

¿En qué se parecen Hitler y Maluma? En rechazar los besos de sus fans.

¡Hey, también Will Smith reaccionó de manera similar!

Luego la seguridad del dictador se llevó a la señora, le regresó su libro autografiado y, probablemente, la mandó de vuelta a su lugar.

Dicen que Adolfito estaba tan enojado de que la gente encargada de cuidarlo no hubiera podido evitar que le robaran besos, que despidió a algunos oficiales de las SS y a otros de plano los degradó.

Al parecer en esos tiempos la gente no entendía que “nein ist nein“.

Igual, qué oso, oeeeee. Querer besar a Hitler es como intentar besar a una serpiente ponzoñosa.

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