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Estudio revela que las mujeres necesitan dos maridos para ser felices

Se ha demostrado científicamente que las mujeres que tienen dos maridos son más felices que teniendo solo uno.

Hay personas que dicen que el matrimonio es una cruz que se carga entre tres, pero ¿qué tanto hay de cierto en eso?  Bueno, la ciencia dice que este refrán popular tiene algo de cierto por que las mujeres sí necesitan dos maridos.

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Resulta que hay algunos científicos que han hecho estudios donde evalúan casos de poligamia (tener varias parejas al mismo tiempo) y han descubierto que cuando una mujer tiene dos relaciones estables a la vez, es más plena y longeva.

A esta conclusión llegaron Monique Borgerhoff Mulder y Cody T. Ross luego de estudiar por 20 años a Mpimbwe una zona poblada al Este de África donde los usos y costumbres del resto del mundo no importan. En este lugar la poligamia es algo permitido y bien visto, por lo que los matrimonios entre varias personas son algo común.

Los resultados de la investigación publicada en Proceedings of The Royal Society B muestran que en esta comunidad las mujeres con dos maridos son más felices porque son más igualitarios con las mujeres, las tareas del hogar se distribuyen mejor, son más creativos al solucionar problemas comunes y suelen tener más hijos, con los que conviven más.

Por el otro lado, están los matrimonios de un hombre con dos esposas los cuales al parecer tenían tendencia a ser menos productivos e incluso suelen tener menos hijos en este tipo de relaciones, lo cual es bastante importante en esa comunidad.

En realidad los científicos que realizaron este estudio tienen la firme convicción de demostrar que la monogamia es algo relativamente moderno que se inventó por la realeza para preservar el estatus, riquezas y poder que les otorgaba este tipo de relaciones de exclusividad.

La realidad es que ahora no estamos preparados en nuestra cultura para algo tan fuerte, pero es algo bueno para reflexionar sobre la fragilidad de las relaciones actuales y lo fácil que sería vivir plenos como en Mpimbwe.

Fuente: The Royal Society Publishing Web