El oscuro origen de los ositos de peluche

¿Alguna vez te has preguntado de donde vienen los ositos?

Los ositos de peluche son los compañeros por excelencia para dormir de niños pero su propósito no siempre fue el de confortar a los más pequeños. Hoy te contaremos la historia de cómo un animal tan temible pasó a ser tan tierno.

Como muchos de los inventos más rentables del siglo pasado, hay cientos de historias de quién fue el creador del primer oso de felpa y en qué época. Hay algunas versiones que defienden el invento como una producto originario de la Alemania del siglo XIX hecho por una mujer de Suabia con poliomelitis aunque la versión más aceptada es la versión que involucra a un mandatario americano.

Según cuenta la leyenda, en 1902 el Presidente Theodore Roosevelt se encontraba mediando un conflicto entre los estados de Mississippi y Lousiana cuando fue invitado a una casería. Recordemos que en esa época se consideraba una actividad muy masculina ir a cazar animales y a la fecha, sigue siendo un pasatiempos en Estados Unidos aunque no nos parezca algo agradable.

Las personas que habían llevado al presidente a cazar tuvieron la genial idea de amedrentar a Roosvelt atando a un oso ya viejo, cansado y herido a un árbol para que él tuviera que ser forzado a dispararle, a lo que éste se negó. No sabemos si fue por compasión o por orgullo pero esto fue considerado algo muy mal visto por lo que no pasó mucho tiempo antes de que comenzar a hacerle burla.

Caricatura de Theodore Roosevelt negándose a dispararle al oso.

Fue entonces que el famoso The Washington Post publicó una caricatura de Clifford Berryman que siempre le tiró con sus sarcásticos cartones a Roosevelt. En este dibujo Berryman retrató a Roosvelt como un hombre incapaz de matar a un “osito”, imagen que se volvió emblemática en todos el país.

Tan famosa se hizo la imagen que Morris Michton, un juguetero originario de Rusia y residente de Nueva York se inspiró en el dibujo de Berryman y el acontecimiento para crear al famoso osito de peluche en honor al acto piadoso del presidente. De hecho, se dice que Michton le envió uno de sus ositos al presidente para luego pedirle permiso a Roosvelt para usar su sobrenombre para el osito en honor a él: Osito Teddy.

Este Osito pasó a ser el mejor amigo del hijo del presidente, Kermit Roosevelt que a su fallecimiento, donó a Teddy al museo Smithsoniano en Washington D.C.

El osito era tan tierno y bonito que comenzó a comercializar con él en su tienda de juguetes ese mismo año siendo tan popular entre los más jóvenes que unos años después, Michton abrió  Ideal Novelty and Toy Company, una de las compañías de juguetes más grandes del siglo XX a nivel mundial.

Osito Teddy Original

Fue así que gracias a que Theodore Roosevelt se negó a dispararle a un osito, es muy común que los niños duerman acompañados de un tierno osito.