No es un gusano, es “el unicornio de los bivalvos” y está más guapo de lo que aparenta

No es una pesadilla, es un guapo que pasó siglos escondido del ojo humano.

Te presentamos al Kuphus polythalamia. Este particular animalito del amor que parece un gusano –sin serlo– ha acaparado los reflectores del mundo en los últimos días. ¿Por qué? Por un lado, porque su existencia era un misterio para los biólogos, pero por otro lado, a la gente le fascinó lo asqueroso que se ve. Qué groseros, si está bien bonito :'(….

¡Holi!

 

Desde el siglo XVIII teníamos noticia de la existencia de este molusco gigante. Sin embargo, solo teníamos evidencia de su concha tubular y nadie se había topado con un espécimen vivo, hasta ahora.

 

El Kuphus polythalamia es una broma de los barcos, literal, así los llaman. Una broma de los barcos es un molusco bivalvo (o sea, como una almeja) con forma de gusano que suele comer madera. Aunque este mítico espécimen particularmente destaca por su tamaño (unos 90 centímetros de hermosura subacuática), su color negro como el Infierno (cuando los bivalvos suelen ser de colores claros) y por no alimentarse de madera.

 

Tú y yo, en simbiosis contra el mundo

Este guapo vive en una relación simbiótica con unas bacterias que viven en sus branquias. Las bacterias se alimentan de sulfuro de hidrógeno, un gas tóxico que se produce en las aguas lodosas donde habita. Las bacterias entonces producen carbón orgánico, del que se alimenta el no-gusano. ¿Renta gratis a cambio de un poco de carbón orgánico? Ojalá el Kuphus polythalamia fuera nuestro casero.

 

Sin embargo, este cómodo mecanismo ha reducido drásticamente el aparato digestivo de este animalito. Su boca se encuentra al fondo de la concha y su cuerpo está completamente cubierto por esta. Los científicos creen que de alguna manera puede romper su coraza y volverla a crear para poder crecer. Coshita, crecer es importante, aunque solo seas un molusco.

 

¡La concha de tu bivalvo!

Este pedacito del cielo (o laguna) fue descubierto por culpa de gracias a un documental en la televisión filipina. La escena en cuestión mostraba las conchas, como colmillos de elefante, sobresaliendo de una laguna poco profunda. Acto seguido, los investigadores fueron a molestar a este animalito que había logrado pasar desapercibido por siglos. Hm. Pero bueno, mínimo pudimos ver su guapura.

 

 

Aún hay mucho que aprender sobre este maravilloso animal, cosa que nos emociona mucho. Lo que no nos emociona tanto es la cantidad de criaturitas que serán diseccionadas en el proceso. Mis vidos….

 

 

 

Vía Science Alert