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Dick-ometrics, porque nada es más seguro que usar tu pene como contraseña

Bioseguridad de punta

¿Harto de olvidar tus contraseñas por que cada vez tienen que ser más largas y complejas? Pues no desesperes más, ahora podrás usar tu menos-largo-pero-más-complejo pene como contraseña. Esto gracias a la maravillosa tecnología de Dick-ometrics, creada por CamSoda.

 

El tema de la seguridad cada vez es más lioso. Afortunadamente, la bioseguridad, es decir, el uso de marcadores biológicos, como nuestras huellas dactilares, para proteger nuestra información está simplificando la integridad de nuestra privacidad. Usar tu dedo para desbloquear tu celular ya tenía ligeros tintes de ciencia ficción, pero para CamSoda eso no era suficiente.

 

¿Que tal si en vez de desbloquear tu celular con tu dedo lo hicieras con tu pirulí?

Sí, sabemos lo que están pensando; quizá no sea peculiarmente práctico andar sacándose el chosto cada que quieres ver quién te mandó un mensaje (¿se imagina las juntas de trabajo o las comidas familiares si así funcionara el mundo?). Pero la tecnología de reconocimiento fálico de CamSoda en principio funciona solo para su propio portal de entretenimiento adulto. Sí, CamSoda es una red de porno por webcam. Así sí hace un poquito de sentido traer la mazacuata de fuera.

 

Para que la tecnología funcione, primero hay que mandar una foto de tu pinga a CamSoda… Mh, mañositos. La foto debe mostrar, preferentemente, tu miembro erecto, ya que así es más… rico en detalles. Una vez teniendo tus genitales eternamente flotando en la inmensidad del ciberespacio, podrás usar tu pilín erecto y tu cámara web para iniciar tu sesión. Aunque… ¿y si necesitas entrar a CamSoda para conseguir esa erección?

 

Sea como sea, la ventaja de usar tu pajarito radica en que es un aspecto único de ti, pero que no está (o por lo menos no tendría que estar) expuesto al público (a diferencia de tus iris o dedos). Eventualmente CamSoda quisiera que las “huellas penianas” pudieran reemplazar a las huellas dactilares, además de introducir una tecnología análoga para aquellos que no tengan chorizo.

 

Sí, no creemos que pase, pero se vale soñar… se vale soñar.

 

 

 

Vía Mashable