Goku alcanzó una nueva e improbable transformación en Dragon Ball Super

Goku nos vuelve a demostrar que es el más pateatraseros de todos… bueno… casi, porque no ganó la batalla contra Jiren (el guerrero más poderoso del Universo 11), pero por un momento nos hizo pensar que lo podría hacer gracias a su nueva transformación: Migatte no Goku ‘i’ “Chō”,  la doctrina egoísta “presagio”, también conocida como Instinto Superior o Ultra Instinct en inglés.

Naturalmente, habrá (aún más) spoilers del último capítulo de Dragon Ball Super

Básicamente Goku absorbió la Genkidama que había formado para intentar hacerle daño a Jiren (hasta Freezer levantó los brazos, porque fan service) y entonces aprendió a moverse inconscientemente. Adelante con la explicación:

Según Whis, Goku absorbió la Genkidama como una fuente temporal de energía, pero en su estrés por no sucumbir ante toda esa fuerza “rompió el cascaron interno de su potencial interior” (como ustedes cuando sienten que una frase de superación personal les cambia la vida, pero en chido).

La doctrina egoísta

En este estado, la masa muscular de Goku aumenta, su aura adquiere un color azul casi morado, su cabello se levanta un poco y adquiere tintes morados, sus iris se vuelven grises. Pero fuera de los cambios estéticos, en este estado la mente se vacía de emociones y pensamientos (se vacía de ego) y el cuerpo se mueve instintivamente, en movimientos inmediatos y precisos que no son mediados por la reflexión.

Como bien menciona Piccolo, entre más tiempo de batalla pasa, más va subiendo el nivel de pelea de Goku. Lamentablemente, nuestro héroe no supo controlarlo, y el gusto de una mente sin mente no le duró mucho tiempo.

Ulteriormente Goku fue derrotado por Jiren, pero por primera vez sus ataques fueron efectivos contra él.

Conociendo a Goku, en cuanto pueda moverse tras la pelea, seguro se obsesionará en alcanzar a voluntad e indeterminadamente este estado propio de los dioses.