Bob Dylan ya recibió su premio Nobel… usando una hoodie negra

Desde que le anunciaron a Bob Dylan que era el ganador del premio Nobel de Literatura, supimos que era algo que no le emocionaba ni le quitaba el sueño. Después...

Desde que le anunciaron a Bob Dylan que era el ganador del premio Nobel de Literatura, supimos que era algo que no le emocionaba ni le quitaba el sueño.
Después supimos que tras meses de hacerla de emoción, y aprovechando que andaría por Estocolmo para dar dos conciertos, los de la Academia Sueca le propusieron aceptar el premio y Dylan, como todo un caballero, dijo que si.

El legendario cantante y compositor finalmente recibió su Premio Nobel durante ese fin de semana en un evento privado en Estocolmo antes de los conciertos que tenía preparados, y saliéndose con la suya, decidió no quedarse a la gala de celebración que habían preparado para después de darle físicamente el premio, diciendo que no podría hacerlo por complicaciones de horarios y compromisos.


Sólo a 12 miembros de la Academia Nobel y personal del equipo con el que trabaja Dylan se les permitió asistir al evento, según reportes de The Guardian.

Pero el mero mero importante, o sea Bob Dylan, entró apresuradamente en la ceremonia a través de la puerta trasera, vestido de misterio pero sin perder el estilo, pues traía puesta una sudadera negra con capucha.

Sara Danius, la secretaria permanente de la Academia, que estuvo ahí, dijo que una vez adentro “Dylan pasó bastante tiempo mirando de cerca la medalla de oro, en particular la hermosa parte trasera, que tiene una imagen de un joven sentado bajo un laurel escuchando a la Musa” “Las bebidas espirituosas eran de calidad. Había champagne “, contó a The Guardian.

Este es el premio Nobel de Literatura que tanto admiraba Dylan

Con todo el estilo que se carga Bob Dylan y su forma de haber respondido a este reconocimiento, no podemos confirmar si al subir al auto o taxi que lo llevó de regreso, se le olvidó sin querer el Premio Nobel en el asiento trasero unas horas más tarde. Puede que si, o puede que no, pero, siendo Bob Dylan, puede hacer lo que quiera.

[Vía: The Guardian]