Amamos a Camila Moreno y después de verla en vivo… ¡más!

Lo noche se convirtió en una celebración espiritual, en un despertar emocional, en una fiesta embrujada donde dejamos libre nuestro verdadero ser

Camila Moreno ofreció un concierto en el Foro Indie Rocks! esta semana para recordarnos cuál es nuestra forma más natural y despertar todo lo que dormía profundamente en nuestro interior.

El ser humano es un ente extremadamente complejo, nuestro cuerpo es un contenedor de sentimientos, emociones y sensaciones reprimidas, nuestras mentes están llenas de pensamientos implantados por la sociedad y aquellos recuerdos e imágenes con los que soñamos están prohibidos; no solo estamos aquí para conseguir un buen trabajo, encontrar el amor (?), conseguir con quien casarnos, tener hijos y morir.

Camila Moreno ha hecho de todo en su vida, ha vertido sus propias entrañas a toda la música que ha escrito y ha mandado al diablo a quien haya tratado de impedirlo, nosotros sólo estamos aquí para disfrutarla y bailar a su ritmo. Esta chilena lleva tres producciones en su carrera: Al Mismo Tiempo (2009), Panal (2012) y Mala Madre (2015), cada una de estas producciones son muy disfrutables, pero las últimas dos están más allá del bien y el mal, son sus más grandes y más personales obras.

La noche del show inició con “Libres y Estúpidos”, una letra contestataria, con frases de reclamo a los dueños del poder aderezado con música potente, de altos decibeles y de acordes agresivos.

Camila Moreno en vivo desde el Foro Indie Rocks. Foto: Claudia Ochoa

Bajo esa misma premisa pudimos escuchar “Incendié”, mandando al averno la fórmula de hacer una canción para dejar que fluya la energía creativa, voces del público cantaron sus líneas.
“Yo Enterré Mis Muertos En Tierra” trae consigo un tema muy delicado, una mujer indígena que se dedica a buscar cuerpos de sus hermanos muertos para enterrarlos en tierras sagradas, una historia verídica.

Camila Moreno y su guitarra. Foto: Claudia Ochoa
Foto: Claudia Ochoa

La Cami puede pasar de temas políticos a letras y sensaciones más melancólicas, haciendo sus conciertos momentos súper disfrutables e increíbles, conectándonos con cada parte de nuestro ser místico y espiritual, nuestra forma más humana.

Después de escuchar temas como “Raptado”, “Panal”, “Te Quise” y “Sin Mi”, nuestras almas temblaron y dejaron salir suspiros, sollozos, tibias lágrimas de nuestros ojos para compartir el dolor que sus letras contienen con todas las siluetas de abajo y arriba del escenario.

Foto: Claudia Ochoa

 

En un sorpresivo momento, Camila junto a sus músicos tomaron instrumentos acústicos y tocaron desenchufados de todo aparato electrónico un trio de piezas totalmente a capella, un bonito viaje intimo al que invitaron a Ximena Sariñana para cantar “Lo Cierto”, un clásico de Al Mismo Tiempo.

Camila Moreno y Ximena Sariñana. Foto: Claudia Ochoa
Foto: Camila Moreno

Lo noche se convirtió en una celebración espiritual, en un despertar emocional, en una fiesta embrujada donde dejamos libre nuestro verdadero ser, donde todo lo que se considera malo ante los ojos de la sociedad bailó a un lado nuestro sin temor alguno al ritmo de “Maquinas Sin Dios”; una noche como ninguna.