Brian Barberá jamás se imaginó que su única debilidad, una alergia irremediable a las pepitas de calabaza, sería su perdición.
Hace unos días una mujer de 24 años fue detenida en la región valenciana de Castellón, en España, por haber atacado a Brian, su expareja, con una bolsa de pepitas en medio del mercado local.
Según fuentes policiales, la joven acudió a la pescadería donde trabajaba el joven de 23 años de edad para amenazarlo y lanzarle pepitas a la cara. Ella sabía que él era alérgico, así que el ataque fue completamente premeditado.
Una vez que los guardias de seguridad del mercado sacaron a la agresora, Brian corrió a un hospital para que lo atendieran, pues temía que su reacción alérgica al arma usada por su exnovia fuera a provocarle problemas de respiración.
El diario español El País indicó que Brian estaba agradecido de no haber abierto la boca o respirado durante el ataque, pues si una sola pepita llegaba a sus vías respiratorias, su garganta se habría hinchado tanto que le hubiera sido imposible pasar aire a sus pulmones.
Algunos testigos del ataque dicen que Brian quedó con la cara toda hinchada por el ataque y que incluso sintió tanta comezón en el cuerpo que llegó a quitarse la ropa en un ataque de ansiedad.
Brian comentó que los ojos comenzaron a picarle, por lo que luego de visitar al doctor, lavarse el rostro y recibir una inyección que calmara su alergia, regresó al trabajo a continuar su jornada laboral.
Los hechos sucedieron el martes 21 de noviembre en el Mercado Central de la ciudad, justo cuando la víctima atendía a sus clientes.
Autoridades locales detuvieron a la joven luego de que intentara atacar a Brian por segunda ocasión, pero después la dejaron el libertad. Se espera que el juicio en su contra se lleve a cabo muy pronto.
Gracias a que las cámaras de vigilancia del mercado grabaron todo, la víctima tiene suficiente evidencia como para meter a su expareja a la cárcel por un buen rato.
Ante el diario, Brian declaró que su otrora novia lo atacó sabiendo que tenía una orden de alejamiento por abuso y malos tratos, lo que podría agravar el caso contra ella.
Moraleja: nunca le cuentes tus debilidades a nadie. Nunca sabes cuándo se volverán un arma para destruirte.
