Te enamorarás de las presas más bellas del mundo

Ellas son algunas de las presidiarias más hermosas que han pisado la cárcel jamás.

Mugshawtys es una gran, gran cuenta de Twitter que se especializa en compartir fotos de perfil (o mugshots) de algunas de las mujeres más hermosas en pisar la prisión.

Aunque la cuenta es joven (fue creada hace menos de un año), su contenido es tan… interesante, que ya ha atraído a más de 41 mil seguidores que todos los días se deleitan con los rostros más simétricos del mundo presidiario.

La mayoría de las presas vienen de Estados Unidos, pero hay algunas pocas de Rusia y Polonia.

Algunas son anglosajonas y otras de orígenes étnicos tan diversos como tipos de flores en el mundo.

Hay estilos para todos los gustos: punk, tradicional, gangsta, del barrio fino o de ese tipo de perfiles que parecen pertenecer a alguien que no podría romper ni una taza.

En fin, no hace falta mucha descripción para entrarle de lleno a este perfil que también está en Instagram, así que aquí algunas de las fotos que más nos llamaron la atención.

Ella “operó” bajo la influencia de narcóticos.

Sus crímenes son serios: asalto agravado, secuestro y contaminación de evidencia.

Condujo de forma “criminal”.

Ella cometió un robo a mano armada.

Esta mujer robó un arma y la mantuvo escondida sin autorización.

Su crimen fue escapar de la escena de un accidente.

Ella fue detenida por conducta inapropiada.

Ella fue detenida por conducir bajo los efectos de sustancias psicotrópicas.

Pero bueno, ya fuera de cotorreo, ir a prisión es malo y cometer delitos lo es aún más.

No sabemos si hay leyes que prohíban que se anden compartiendo este tipo de fotos, pero probablemente no hay problema una vez que los mugshots llegan a los registros públicos.

Eso sí, si cometes un delito sabe que lo peor de la cárcel son los dementores, que andan por ahí flotando y aterrorizando a los inquilinos de las prisiones más peligrosas del mundo mágico.

No obstante su aparente belleza física, esperemos que las chicas se reincorporen pronto a la vida “normal” y puedan darle un giro de 180 grados  a su conducta para que no vuelvan a pisar la prisión.