Se agotaron los boletos del próximo Vive Latino

Todavía no saben a ciencia cierta quién se va a presentar, pero ya aseguraron sus boletos durante la venta especial de hoy.

Aún no se confirman bandas ni artistas, pero los boletos de la decimonovena edición del festival Vive Latino 2018 ya volaron.

Durante su primera fase de venta especial, los fanáticos de la música hicieron hasta lo imposible por hacerse de su entrada.

Quienes quieran un boleto tendrán que esperar hasta el mediodía de mañana 7 de noviembre, momento en que iniciará la Fase 2 de la venta general de boletos para el evento previsto para el 17 al 18 de marzo del próximo año.

De manera casi tan religiosa como con los productos de Apple, la fanaticada, sin saber qué les deparará en el evento de la próxima primavera, invirtió hasta lo que no tuvo para hacerse de sus entradas.

Durante la primera fase de la venta el precio del abono general fue de $1200 pesos (más cargos de Ticketmaster, claro), mientras que la versión platino fue de $1550.

Si estos precios se te hacen altos, recuerda que durante la venta general serán superiores.

¿Qué pudo haber provocado ese frenesí de compras? Nuestros expertos del Departamiento de Ciencias y Artes Arcanas nos dicen que solo el rumor de que Gorillaz podría presentarse en la próxima edición del festival fue suficiente para acelerar a los mexicanos a acabarse los boletos de la venta especial.

Hasta el momento la banda británica no ha confirmado los rumores que corren como pólvora, pero algunos enterados del tema creen que sí acabarán formando parte del cartel de 2018.

¿Vale la pena arriesgarse tanto como para gastar casi toda una quincena en boletos para un evento del cual no sabemos casi nada? Solo los fans podrán decirlo.

Aún faltan algunas semanas para que los organizadores del festival nos digan qué onda con las bandas y artistas que se presentarán durante ese esperado fin de semana, pero se cree que este año el cartel será legendario.

¿Eres de los que sí alcanzó boletos? Dinos cómo te sientes al respecto. Morimos por saberlo.