Postales de cuando México fue un país comunista

Recordemos el pasado rojillo de nuestro bello país con algunas fotos e imágenes que nos recuerdan cuando México quiso ser comunista.

Décadas antes del Tratado de Libre Comercio y el Neoliberalismo, México era un país enamoradísimo del COMUNISMO.

Durante buena parte de principios del siglo pasado, los intelectuales mexicanos tuvieron un fugaz pero intenso romance con esta corriente filosófica, económica y política.

De hecho, muchas de las cosas que actualmente damos por sentado como el seguro social, el Instituto Politécnico Nacional e incluso los principios básicos de nuestra educación gratuita, son herencia de esos tiempos tan gloriosos en los que México aún no veía con servilismo a los Estados Unidos y hacía su propio camino.

Prueba de ello son estas fotos que nos recuerdan el pasado comunista de México (y probablemente de nuestros abuelitos).

Durante la década de los cuarenta, el movimiento comunista en México fue representado por algunos de los más grandes artistas de la época.

https://twitter.com/HistoriaEnFotos/status/425709442005757953

Cobijados por el Partido Comunista Mexicano fundado en 1919, los mexicanos impulsaron reformas que, según ellos, harían de su país un lugar mejor.

A pesar de haber sido prohibido a los diez años de edad, el partido volvió al mundo de la legalidad en 1940, cuando Lázaro “el Tata” Cárdenas, le dio su visto bueno.

Fresco de Diego Rivera (Getty Images)

Ahí fue cuando muralistas de la talla de Rivera y David Alfaro Siqueiros le dieron vuelo a la hilacha y pintaron a Trotsky, Lenin o Marx en cualquier lugar donde podían.

Fresco de Diego Rivera (Getty Images)

Por un tiempo nadie detuvo a los comunistas en su lucha por una sociedad más equitativa.

El Partido Comunista Mexicano en los setenta.

Incluso le dieron chance a León Trotsky de quedarse en la casita azul de Coyoacán de Rivera y Kahlo para escapar de las garras de Stalin.

Y por un tiempo todo estuvo chévere.

Hasta que ya no.

Trotsky convalece tras el ataque hacia su persona (Wikimedia Commons)

El muralismo de los mexicanos traspasó fronteras e incluso se atrevió a llegar al mismísimo templo del capitalismo en el corazón de la ciudad de Nueva York, el Rockefeller Center.

Allí Rivera coló un Lenin junto a otros importantes personajes de la industria moderna, cosa que enfadó mucho a los Rockefeller.

¿Que cuál Lenin?

Este Lenin.

El mural El hombre controlador del universo fue destruido por la familia de magnates estadounidenses, pero fue reelaborado por Rivera en el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México un añito después.

Bueno, en el México de aquella época hasta los sepelios eran medio rojillos. En esta foto, el féretro de Frida Kahlo fue cubierto por la bandera de la hoz y el martillo.

Bueno, hasta le dimos chance al Ché Guevara, Raúl y Fidel Castro para organizar su revolución cubana desde la Ciudad de México.

También la educación básica obtuvo tintes comunistas que buscaba inculcar en los nuevos mexicanos el sentido de servicio a los demás, despertar el espíritu de solidaridad humana, entender la cultura como un producto comunitario y social.

Cerca de los años sesenta, el espíritu del partido se adaptó a las necesidades del mundo y contagió a la comunidad universitaria.

Ya para la década siguiente, las cosas se pusieron raras para los comunistas mexicanos, quienes, a pesar de la persecución gubernamental, conservaron la energía para manifestar su ideología en momentos clave de la historia de nuestro país.

Y a pesar de todo lo que suceda en nuestro país jamás olvidaremos el pasado rojillo de nuestros abuelos.