Peter “La Anguila” ahora es panadero y revela cómo cayó en la cárcel

Peter, "La Anguila" panadera.

Peter “La Anguila” regresó de entre las sombras para confesar qué le pasó tras la fama, pues ahora es panadero y nadie lo conoce ni en su casa.

Si no vives debajo de una piedra seguramente recuerdas “El Estilo Peter “La Anguila”, rolón que se se popularizó en 2012 gracias al singular cuerpo de Peter, sin embargo, de un día a otro lo dejaron en el olvido, cayó en la depresión, las drogas y la cárcel.

YouTube: El Baile Del Anguila – Peter la Anguila

Peter “La Anguila” revela que ahora es panadero

A pesar de que Peter hizo de todo por seguir manteniendo vigente su personaje como “La Anguila”, el mundo entero le dio la espalda y se convirtió en un mortal más, por lo que tuvo que comenzar a trabajar para mantener a su familia.

Sin embargo, su vida no ha sido tan fácil como solo dejar de figurar y empezar a ser panadero, pues fue detenido por violencia doméstica contra su expareja en 2015 y 2 años más tarde por posesión de drogas, como comentó para De Primera Mano.

“Yo mismo le digo al oficial ‘lo que te gusta, yo no lo tengo’, pero yo lo que tengo es esto (cocaína). Yo mismo fui el que le dije al oficial, estuvo 21 días en la corrección de Miami Dade, en la que se llama Metrowest”, comento Peter “La Ánguila”.

Instagram: @peterlaanguilareal

Peter “La Anguila” reveló que la depresión que comenzó a vivir fue a raíz de darse cuenta que su popularidad fue más efímera que tu relación con tu ex, y tuvo que entrar a una panadería que reparte masa de pan para restaurantes y aeropuertos.

“Antes todo el mundo estaba a mi lado y ahora nadie me escribe, nadie me dice nada. En la depresión que caí fue cuando me tocó enfrentarme a la realidad, que ya no era tanto Peter La Anguila, sino que me tocaba trabajar”.

La carrera de Peter “La Anguila” jamás logró despegar, pues a pesar de tener millones de reproducciones en su hit y de tener miles de seguidores en Instagram, el mundo entero ahora solo lo recuerda como un meme más.

Fuente: De Primera Mano