Oso le roba sus armas a un cazador en… ¿dónde más? Rusia

El cazador dice que le robó una escopeta y una carabina de asalto, y que anda suelto y armado hasta los dientes.

Un cazador de 57 años de edad reportó a las autoridades locales que un oso pardo aprovechó un descuido para robarse su comida y ¡dos de las armas que usaba para cazar!

El afectado dice que andaba cazando en una zona remota de Siberia donde el frío es más brutal, cuando decidió pasar la noche en una vieja cabaña para cazadores.

Cuando a la mañana siguiente el cazador fue al río para remojarse las barbas, un oso hambriento entró a la cabaña, tomó una bolsa donde estaban sus pertenencias y, por si fuera poco, robó una escopeta calibre 12 y una carabina de asalto que llevaba el hombre.

Al regresar el agraviado descubrió que “algo” lo había robado, pues en algunos puntos de la cabaña encontró rasguños hechos con garras de oso y una cubeta de plástico mordida con singular ferocidad.

Cuando el sujeto vio que ni sus armas estaban, llamó a las autoridades locales para decirles que había un oso suelto y armado hasta los dientes.

Sin embargo, por raro que parezca todo esto, resulta que el oso que robó al cazador no debió haber estado deambulando por la zona pues, para esta época, esta especie se encuentra hibernando.

Aún así, la presencia del cazador en aquel bosque nevado sí estaba justificada debido a que la temporada de caza de osos continuará hasta el último día de noviembre.

A pesar de que es posible cazar legalmente en estas inhóspitas regiones, los osos no son una vista común durante la temporada invernal. Lo que hay, sin embargo, son alces, lobos, jabalíes, zorritos, venados y patos, entre otras presas.

Por ahora la Policía anda buscando al oso ladrón de armas, pero no saben exactamente qué hará con ellas una vez que den con él.

¿Acaso el oso ajustará cuentas con los cazadores de la zona? Por el momento es un misterio, pero nos gustaría saber en qué acaba todo este asunto de cazadores cazados u osos que le disparan a las escopetas.

Nos enteramos del caso en: The Siberian times.