Tenemos que hablar sobre la sexualización de Eleven de "Stranger Things"
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Ok, tenemos que hablar sobre la inquietante sexualización de Eleven de “Stranger Things”

Tenemos que hablar sobre la inquietante sexualización de Eleven de "Stranger Things"

El mame

Ok, tenemos que hablar sobre la inquietante sexualización de Eleven de “Stranger Things”

Ok, tenemos que hablar sobre la inquietante sexualización de Eleven de “Stranger Things”

Hace un año, Stranger Things se volvió el éxito sorpresa de Netflix, mezclando nuestro gusto por la nostalgia ochentera, el cine de terror, las películas de Spielberg, múltiples referencias geek, los Expedientes Secretos X y Winona Ryder siendo rara.

Como resultado, los niños actores, en aquel entonces desconocidos, se volvieron famosos. Gracias a la inteligente caracterización de los personajes y el carisma de los pequeños actores, la audiencia se enamoró de ellos, y al poco tiempo, nadie paraba de compartir imágenes, memes, videos y demás actividades cotorras que hacían los niños de Stranger Things.

Nada tontos, al equipo de marketing de Netflix no se le fue el detalle.

“Los niños de Stranger Things” se volvió un invitado obligado en todo talk show, programa de concursos, espectáculo televisivo y ceremonia de premios. Al principio era adorable ver a los jóvenes actores fuera del contexto del show, luego se volvió un poco irritante y en cosa de tres meses, ya todos estábamos hartos de ver a “los niños de Stranger Things” hasta en la sopa.

Pero bueno, siempre hay alguien que termina sobresaliendo de un grupo, y en este caso le tocó a la única chica de la pandilla, nuestra querida ‘Eleven’.

Su nombre es Millie Bobby Brown, nacida en España, de padres británicos, con residencia en Estados Unidos. Hoy tiene 13 años, no olviden ese dato.

Previo a su participación en Stranger Things, Millie había tenido pequeños papeles en otras series de televisión. Después de Stranger Things, la niña se convirtió en la actriz consentida de las redes sociales, su vida privada es material de cajón de las páginas de chismes, se codea con The xx y la bailarina de los videos de Sia, y pronto saldrá en una nueva película de Godzilla (no solo su primer largometraje, también su primer rol protagónico).

El mundo del espectáculo, claro, no tiene escrúpulos (como bien nos lo recordó Harvey Weinstein y otros directores/productores en los últimos días).

Si MBB no tiene cuidado, o mejor dicho, si su publicista, su agente, sus mentores, sus amigos y SUS PADRES no la protegen, fácil puede terminar como Lindsay Lohan. O Miley Cyrus. O Corey Feldman. O Corey Haim. O Macauly Culkin. Y un largo etcétera de niños actores transformados en adultos sin vida y/o dignidad.

La maquinaria ya está en marcha para transformar a MBB en una “Lolita”. El inframundo del modelaje se encarga de esa chamba, apelando a la vanidad de una adolescente y transformándola en un objeto sexual en el proceso.

Veamos algunos ejemplos a todo color.

Aquí… no estoy seguro de cuál es la reacción que buscan del lector. ¿Qué debo decir? ¿Que se ve guapa? ¿Que se ve atractiva? ¿Qué onda con esos aretes? (Ya sin mencionar esas mangas tan feas).

Esto está… un poco raro.

Ahm, ok, ya me estoy sintiendo algo incómodo.

Vamos. Esto ni siquiera tiene sentido.

Es de notar que Vogue, InStyle y V Magazine no son revistas dirigidas a un lector adolescente. Más bien son publicaciones de moda y estilo para un lector ya maduro, por lo que nos hace cuestionar la decisión editorial de presentar a una niña de 12 o 13 años vestida como una mujer que tendría el doble de su edad.

Y hablando de V Magazine -una revista que incluye desnudos entre sus páginas, debo agregar- tenemos esta portada que nos llamó la atención hace unos meses, a ver qué les parece…

Bueno, Charlize Theron en la portada de una revista no tiene nada de polémico. Pero es de notar el nombre de Mille bajo la leyenda “Why TV Is Sexier than Ever”, compartiendo espacio en la lista con James Franco y Nicole Kidman.

“¿Por qué la TV es más sexy que nunca?” Mmm. No sé, habrá que preguntarle a James Franco -actual protagonista de una serie sobre la industria porno- qué opina de ser tan “sexy” como una niña de 13 años.

Más importante aún, habrá que preguntarse si hay un pederasta entre los editores de V Magazine, porque solo un pederasta podría decir, “Voy a hacer una lista de las estrellas más sexy de la TV” y de inmediato pensaría en ‘Eleven’, estrella de la serie de moda.

Pero igual no tiene que haber un pederasta entre los editores de V Magazine. Solo basta con que haya un editor lo bastante cínico como para querer apelar al gusto de los miles de pederastas que compran revistas y leen artículos y tienen Netflix y cuentan los días para que salga la segunda temporada de Stranger Things.

Porque ése es el mercado que hay que explotar, ¡por supuesto! Olvídate de los nerds que ven la serie por sus referencias geek. ¡Es el demográfico de pedófilos donde está el dinero, los clicks y las reproducciones! ¿Quién más puede ver este disfraz de “Sexy Eleven” y se dice “He ahí una idea para la fiesta de Halloween”?

Poniendo a un lado el tono sarcástico, hay muchos ángulos que podemos adoptar para analizar este tema. La sexualización de menores de edad en la farándula. La responsabilidad de los padres en la trayectoria artística del menor. La ética de los editores, mercadólogos y productores que deben “vender” la imagen de un niño en los medios. Las preguntas que se debe hacer el público consumidor sobre todo proyecto que involucra a menores. Y claro, el desarrollo psicológico de un adolescente que se ve privado de una infancia, digamos, relativamente normal.

En una entrevista para El País, MBB dijo lo siguiente cuando le preguntaron cómo es su relación con sus amistades:

Llevo cuatro años sin ir al colegio, estudio en casa. Así que no tengo amigos, y eso no tiene nada de malo. Al revés, mis colegas están en el set y no necesito a nadie más. Trabajar con ellos es un privilegio.

Que estas sean las palabras de una niña de 13 años es lo más inquietante de todo esto. Es evidente que ella ya se ve como un adulto. Trabaja, tiene “colegas”, hace modelaje…

Ahora bien, a muchos adolescentes les corre prisa cumplir los 18: usan maquillaje, toman prestado el coche de sus padres, se meten a antros con identificaciones falsas… Pero Millie se percibe como un adulto porque tal es la imagen de ella misma que ve reflejada en los medios. Un adulto. Y eso puede ser peligroso.

Stranger things? Más raro no se puede.

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