Novio agrede a novia; y un policía le dio a él una lección que nunca olvidará

Conocemos la escena: estamos en un restorán y, de repente, una pareja que cena cerca comienza a discutir. En este caso, parece que la chica cortó al tipo y él...

Conocemos la escena: estamos en un restorán y, de repente, una pareja que cena cerca comienza a discutir. En este caso, parece que la chica cortó al tipo y él reaccionó de forma violenta. Afortunadamente, un policía, de esos que no abundan, arregló la situación de un modo muy particular.

La chica lo acaba de batear y él se porta como todo un patán; la chica se incomoda y empieza a comer con prisa para salir de la situación incómoda.

“Bueno, al menos ya sé que puedes tragar, ¿verdad?”, señala el colérico gañán. La chica se puso color rojo me emperra.

“¡Que te jodan, a la mierda!”, dijo la también enojada chica.

El tipo cierra la discusión con una amenaza velada: “Cielo, te he recogido, sé dónde vives”.

La escena dejó fríos a todos alrededor.

De una mesa, donde celebraba una familia, se levantó un hombre de mediana edad, se sentó donde estaba la pareja y sacó su placa. Era un policía.

“Estoy celebrando tranquilamente el cumpleaños de mi hija con mi familia, cuando claramente te escuché amenazar a esta joven dama, ¿te importaría explicarme?”

El ardido solo balbuceaba, no sabía qué decir.

Con tranquilidad, el oficial le dijo:

Estoy decidiendo si llamo a mis compañeros para que te recojan. Pero eso estropearía la cena a todo el mundo, así que ¿qué tal si me tus papeles, porque no quiero que salgas corriendo, y luego vas a la barra y pagas la cuenta… toda? Esta dama no debería con hambre a causa de tu pobre comportamiento. O podemos volver a la primera opción, te dejo decidir”.

El tipo apenas logra contestar: “No, no, está bien”; y hace exactamente lo que le dijo el policía.

“Siento meterme así, señorita, espero no haberme entrometido, pero parecía necesitar ayuda. Y no se preocupe, si quiere llevar esto más lejos puedo hacer que mis compañeros le arresten de camino a casa, podemos hacerlo, definitivamente”, le comentó el oficial a la chica. “Bueno, estoy aquí con mi hija, tiene más o menos tu edad, ¿querrías terminar de comer con nosotros? Te llevaríamos después a casa”.

La aliviada chica le contestó: “Eso sería genial… ¡Muchas gracias!”

Una vez que pagada la cuenta, el agresor regresó, le pidió sus papeles al policía; él le devolvió sus documentos y le advirtió:

“Tengo tus datos, así que te recomiendo no acercarte o volver a contactar a esta señorita”.

El asustado individuo pidió perdón y se retiró.

La chica se fue a celebrar con la familia del policía. Y así recordamos que no todos los héroes usan capa.

Vía Panda Curioso