Por esta razón NUNCA debes sacarte un grano con una cuchilla vieja

Creyó que sería excelente idea sacarse un barro con una cuchilla para trabajar madera, pero su posterior infección lo contradijo.

Un sujeto convirtió un granito debajo de su boca en una horrorosa infección que nos deja una potente lección: no uses cuchillas para tallar madera para sacarte barros.

El protagonista de esta historia es un albañil de 23 años de edad al que se le hizo fácil tronarse un forúnculo que le había brotado justo debajo de su labio inferior con una herramienta metálica para carpinteros.

Como podrás adivinar, la hoja de la cuchilla era hogar de millones de gérmenes, bacterias y hongos que entraron directamente a la lesión del albañil cuando este lo usó para exprimirse el barro.

La cosa empeoró un par de meses después, cuando el constructor notó que en lugar de barro había una horrorosa infección de hongos que se fue extendiendo a lo largo de su rostro hasta invadir gran parte de su mentón.

Cuando el albañil fue al hospital para ser atendido, los doctores describieron la lesión como “una gran placa eritematosa con costra de hemo y un borde enrollado en los labios cutáneos”.

Nada en esa descripción suena esperanzador

Claramente alarmado, el albañil confesó cómo pensaba que había iniciado su infección, a lo que los doctores respondieron con un “claro. Era obvio que la piel se te infectara cuando usaste una herramienta sucia para hacerte una cirugía casera”.

Resulta que lo que aquejaba al joven eran esporas de un hongo identificado como Blastomyces dermatitidis, que provoca una infección llamada blastomicosis que luce exactamente así:

Este honguito vive en el suelo y en la madera húmeda en descomposición. Por lo regular estas esporas vuelan cerca de arroyos y ríos donde hay árboles muertos y la gente o animales que las respiran accidentalmente, suelen sufrir infecciones pulmonares.

Lo que hizo el albañil con su ocurrencia fue inyectarse el hongo directamente en su piel, lugar ideal para que la infección se propagara y lo dejara con esa horrible cicatriz.

La blastomicosis es muy rara y hasta el momento solo se han registrado 50 casos de ella, por lo que lo que le pasó al joven fue un suceso excepcional que tal vez no se repita en mucho tiempo. Aún así la moraleja es clara: no te saques granos y menos con herramientas sucias que levantaste del suelo.