La triste vida de Isabella y Connor, los hijos adoptivos de Tom Cruise y Nicole Kidman

Nicole Kidman y Tom Cruise formaron una de las parejas más famosas de los noventas. Ambos estaban en el pico de sus carreras y nos regalaron joyas cinematográficas como Eyes Wide Shut.

Juntos adoptaron a dos pequeños, Isabella y Connor. Parecía una mágica historia de amor donde nada podía salir mal. Pero es Hollywood, donde, fuera de la pantalla, las cosas generalmente salen mal.

El matrimonio se desgastó, en buena parte por las inclinaciones religiosas de Tom Cruise. Terminaron por separarse cuando sus hijos eran aún muy jóvenes.

Ambos actores siguieron bajo los reflectores, sin embargo, poco se supo de sus hijos, sobre todo si lo comparamos con la atención que ha recibido Suri Cruise, la hija de Tom con Katie Holmes.

Tras la separación, Connor e Isabella se fueron a vivir con su papá, pero en cuanto tuvieron edad suficiente, buscaron independizarse.

Poco a poco, la separación comenzó a ser más evidente, al punto en que tuvieron poco o nulo contacto con sus padres durante años. Ni una llamada, ni una visita. 24 años después, ambos tienen una vida alejada de sus padres adoptivos y su fama.

Isabella se casó y vive una vida tranquila. No invitó a sus padres a la boda.

Connor se dedica a la música; como buen millennial, decidió ser DJ.

Afortunadamente, ambos hermanos siguen frecuentándose, formando entre ellos el lazo familiar que no tuvieron con sus padres.

En la más reciente entrega de los Emmys, Nicole se subió al escenario para recibir un galardón. En su discurso mencionó a los hijos que comparte con su esposo Keith Urban. De Connor e Isabella no dijo ni pío.