La abuelita real que inspiró a la de Miguel en “Coco”

Tal vez no lo sabías, pero la abuelita de Miguel en Coco (esa que odiaba la música tanto como Mamá Imelda, la matriarca de la familia Rivera), está basada en alguien que existe en el mundo real y es tan hábil con la chancla como su contraparte digital.

Se trata de Pueblito Guzmán, una orgullosa abuela de 88 años de edad que muchas veces tuvo que usar los poderes de “la chancla” para imponerse ante sus diez alborotados hijos.

Ahora que esa decena de vástagos tiene a sus propios hijos, Pueblito lleva una vida más tranquila, pero su prestigio como una “abuela de armas tomar” llegó hasta los oídos de los artistas del estudio responsable de producir Coco.

Ella vive en California del Norte, muy cerca de donde Pixar trabajó en su largometraje animado, y por eso los artistas encargados de diseñar a la abuela de Miguel la contactaron para ser la inspiración de la nueva líder de los Rivera.

Cada expresión de la abuela que vemos en la película fue basada en los gestos de Pueblito, que nació en Querétaro hace casi 90 años pero se mudó a la Ciudad de México cuando era muy joven antes de viajar a su hogar actual en Estados Unidos.

La atención que los animadores de Pixar prestaron a cada movimiento de Pueblito se puede apreciar muy bien en esta escena de su más reciente largometraje animado.

Nick Rosario, director de animación en Coco, está casado con la nieta de Pueblito y desde que la conoció quedó fascinado por su extravagante forma de ser y los relatos que contaba sobre cómo disciplinó a sus diez hijos cuando era más joven.

“En cuanto tuve el trabajo en Coco, noté que la abuela de Miguel se parecía mucho a la de mi esposa, por lo que decidí llamarla para convertirla en su modelo de captura de movimiento”.

“De alguna manera,” recuerda Rosario. “Tomé referencias de animación de mi abuela política”.

Pueblito trabajando con los animadores de Pixar (Deborah Coleman, cortesía de Pixar).

Tal vez por esa cercanía en Coco se logró capturar a la perfección la relación de las familias mexicanas con sus abuelas; desde la forma de llamarlas “Mamá” en lugar de abuela hasta su ya legendario manejo de la temible chancla.