¿Guillermo del Toro plagió su película de una canción de Juan Luis Guerra?

Descubrimos el verdadero plagio de Guillermo del Toro… y es algo verdaderamente imbécil. Mucho se ha especulado sobre el robo del argumento para la multipremiada The Shape of Water, pero...

Descubrimos el verdadero plagio de Guillermo del Toro… y es algo verdaderamente imbécil.

Mucho se ha especulado sobre el robo del argumento para la multipremiada The Shape of Water, pero lo que nadie sabe es que la inspiración que robó el director jaliscience estaba en plena Bachata Rosa

En efecto, el equipo especializado en investigaciones Filológicas, Aleatorias, Lingüísticas y Ontológicas aquí en Erizos, también conocido como FALO, se dio a la ardua tarea de desenterrar las verdaderas influencias de Guillermo del Toro para hacer The Shape of Water.

Lo que descubrimos es tan desconcertante como las anteriores acusaciones de plagio que cayeron sobre Del Toro. Es decir que no son muy desconcertantes. Es más, valen completamente madres pero seguiremos escribiendo porque, ni pedo, la curiosidad ya te picó y ahora quieres ver en qué acaba este sinsentido.

Si no se habían enterado, salió a la luz un corto holandés que tiene ciertas similitudes con la multipremiada cinta del mexicano… y todo el mundo perdió su mierda.

Pocos se esperaron a que del Toro hablara del asunto y demostrara, con documentos, que el desarrollo de su cinta era anterior a la publicación del corto holandés. Tampoco consideraron que las influencias son varias y que The Sixth Sense de Shyamalan y Los Otros de Amenábar salieron al mismo tiempo…

Todos pensaron horriblemente y a nadie se le ocurrió que las coincidencias existen… sobre todo si estás haciendo una reinvención de un cuento de hadas, con el favor de no mamar.

Una vez desacreditada esta acusación de plagio bastante chaqueta, el FALO de Erizos no se sentía satisfecho. Había algo que nos impulsaba hacia adelante, una curiosidad, una necesidad.

Así que buscamos en todas las biografías de Tim Burton, entrevistamos a gente que nunca conoció a Del Toro y juntamos la información menos fidedigna para llegar a una conclusión deplorable: del Toro se fusiló una canción de Juan Luis Guerra para hacer su película.

¿La recuerdan verdad?

Sí, sí la recuerdan… en medio de la bilirrubina y tantos otros éxitos, estaba “Quisiera ser un pez” del gran disco Bachata Rosa. Y, por favor, no me crean a mí, créanle a mi evidencia dudosa:

Quisiera ser un pez
para tocar mi nariz en tu pecera
y hacer burbujas de amor, por donde quiera
Oh, pasar la noche entera
mojado en ti, un pez (…)
oh, saciar esta locura, mojado en ti.

Lo que es evidente aquí es que el cantante no es un pez, pero quisiera serlo. Como Del Toro, se siente inadecuado en este mundo y le gustaría convertirse en un monstruo más excepcional para conquistar a la mujer amada. En este caso es un pez, o un hombre-pez que encarna una forma de relacionarse con el mundo en extrañamiento.

Como vemos, en otro verso (“Este corazón / se desnuda de impaciencia ante tu voz”), el monstruo desea la voz de la mujer amada como un anhelo imposible. El objeto de deseo para siempre inalcanzable por el impedimento físico.

Pero ahí no paran las coincidencias inquietantes (o absolutamente fortuitas…).

 

Veamos otras estrofas.

pasar la noche entera
mojado en ti, un pez
para bordar de corales tu cintura
y hacer siluetas de amor, bajo la luna

La saciedad de la locura se refiere insistentemente a lo “mojado” como una referencia lúbrica al intercambio sexual. Y esa es justamente la idea que retomó Del Toro al hacer una cinta sobre la sexualización de un monstruo anfibio. La protagonista tiene una relación onanista con el agua y luego una transferencia de deseos a través de ese objeto reproductivo y fetiche que es el huevo.

Finalmente, la resolución de la cinta habla del ingreso de la mujer deseada al reino de los monstruos. Y es, efectivamente un reino que se señala, metafóricamente, por la corona de corales en la cintura de la protagonista. Ella, como princesa, se convierte en un monstruo revirtiendo la relación habitual del mito de La Bella y La Bestia.

Este evidente plagio de Del Toro a la canción de Bachata Rosa termina con la esperanza del optimismo de la película. Porque, más allá del score de Alexandre Desplat, todos salimos de The Shape of Water cantando: “Canta corazón /con un ancla imprescindible de ilusión.”

 

Todo esto nos parece suficiente evidencia para decir absolutamente nada. Y, de paso, podemos afirmar que se pueden establecer líneas de coincidencias creativas con cualquier cosa (el próximo proyecto del FALO de Erizos va a ser comparar Transformers de Michael Bay con un mango de manila demasiado maduro… y será apasionante).

Por eso, cuando le hablen de este plagio, diga usted, simplemente, con nosotros: ¡No mamen!