¿Realmente fue desafortunada la felicitación a Paola Espinosa?

Por si no estabas enterado, el 31 de julio nació Ivana, la saludable bebé de la doble medallista olímpica mexicana Paola Espinosa y de Iván García, también medallista en clavados....

Por si no estabas enterado, el 31 de julio nació Ivana, la saludable bebé de la doble medallista olímpica mexicana Paola Espinosa y de Iván García, también medallista en clavados. Para celebrar el nacimiento de la bebé, la cuenta de Twitter de Gatorade México decidió mandarle un mensaje. Todo muy bonito, muy dichoso PEEEERO el mensaje que le dedicó la marca de bebidas a Espinosa empezó a ser criticado y los críticos del mensaje empezaron a ser criticados y hubo memes y los medios empezaron a hablar de ello y así; bienvenidos a la Internet.

 

Pero, ¿cuál fue el problema con la felicitación para Paola Espinosa?

Para empezar, leamos cuales fueron las palabras de la controversia:

¿Fueron palabras desafortunadas? Sí, sorry, sí lo fueron, no hay que buscarle tres pies al gato, fue una mala combinación de palabras.

 

En primer lugar podríamos cuestionar si vamos a comparar hijos con medallas, pero nos haremos de la vista gorda y lo dejaremos como un simple juego de palabras (que no tiene nada de simple, pero no nos parece lo más sabroso del asunto).

 

Realmente lo que salta a la vista es el superlativo universal: “[un hijo es] la medalla más grande de todas”.

Esto es un estereotipo de género; el mayor logro, la mayor realización, el mejor premio para todas las mujeres es la maternidad. Y pues es falso: algunas mujeres colocan a la maternidad sobre todas las cosas, y otras no. Ambas posiciones son muy validas, muy dignas y deben ser protegidas con la misma fuerza con la que defendemos la libertad y la tolerancia. Algunas mujeres no son madres, otras sí lo son, y eso no las hace “más” mujeres, ni “mejor” logradas.

 

Claro, valdría la pena hacer un paréntesis para recordar que la maternidad lamentablemente ha fungido como un arma de doble filo. Por perpetuar la función tradicional de las mujeres como las cuidadoras incondicionales de los niños, era mal visto y dificultoso (o de plano impensable) que una mujer trabajara. Sin trabajo, esas amas de casa son dependientes económicamente del marido, y consecuentemente podían llegar a resignarse a ser víctimas de cualquier abuso por temor a condenarse a sí mismas y a los niños a la pobreza o incluso la indigencia. Afortunadamente la realización profesional cada vez está menos peleada con la maternidad y el matrimonio. Fin del paréntesis.

 

Y, ¿cómo reaccionaron los cibernautas contra estas críticas?

Cuando hay mame, también hay contramame, y, naturalmente, Twitter se inundó de personas absolutamente ofendidas por aquellos que se molestaron por el mensaje de Gatorade.

 

Algunos se quejaron amargamente que ya no se podía decir nada sin ofender las sensibilidades más sensibles. Y tienen razón, aunque nosotros le agregaríamos que ya no se pueden decir cualquier cosa no reflexionada en espacios públicos sin recibir críticas. A toda expresión libre, le corresponde una respuesta igual de libre.

 

Otros dijeron que se estaba exagerando por una simple felicitación personal. Y quizá sí se estaba exagerando, pero esa felicitación no tuvo nada de simple y tampoco fue muy personal que digamos. No fue una felicitación que un amigo cercano le dijo casualmente a Paola en su cuarto de maternidad, fue una felicitación institucionalizada de una marca grande enviada a través de una cuenta pública en una red social. En cuanto comunicado oficial, hay una curaduría retórica mínima que se espera (aunque claro, en cuanto comercial, cualquier ruido es bueno).

 

Mientras tanto, otros fueron muy certeros en denunciar que se estaba responsabilizando a Gatorade por usar las palabras de la propia Paola. Y si así fue, ¿qué? Paola Espinosa es una atleta admirable, un orgullo nacional, y nos hace muy felices verla tan dichosa tras el nacimiento de la pequeña Ivana, pero eso convierte sus palabras en imperativos morales.

 

Lamentablemente no hemos encontrado exactamente donde Paola Espinosa supuestamente dijo que el mayor logro de TODA MUJER es ser madre. Pero bueno, aquí hay un tuit donde dice que PARA ELLA sí ha representado la victoria más grande:

 

¿Conclusiones?

Ulteriormente, todo este tren del mame debería servirnos para recordar por lo menos dos cosas: primero, que las redes sociales son espacios públicos en los que cualquier pretexto puede iniciar discusiones pertinentes (y eso es bueno), y segundo, que en este momento hay por lo menos una pareja disfrutando enormemente a su recién nacida (y eso también es bueno).

 

Felicidades Paola, felicidades Iván, felicidades por la pequeña Ivana.