La Warner Bros tiene que comprobar que los fantasmas existen si no quiere pagar $900 millones de dólares

Por andar de gallito, a la Warner Bros le van a atorar una demanda de millones de dólares. ¿Cómo safarse? Probar que los fantasmas existen.

Bienvenidos a Estados Unidos. La tierra donde todas las demandas son posibles. Desde una pasta de dientes muy picante hasta resbalarte en el piso húmedo de un centro comercial, pueden hacerte acreedor de una jugosa suma. Esta vez, la Warner Bros es víctima de una de estas demandas estúpidas.

El estudio y el equipo de filmación de la saga de El Conjuro han sido demandados. La razón es bastante estúpida. Un autor quiere sacarle a la Warner Bros nada más y nada menos que $900 millones. Consideremos que entre las tres películas que han sacado, se juntan $886 millones, aunque faltan otras dos.

El escritor Gerald Brittle escribió un libro por allá de 1980 llamado The Demonologist. Ahí cuenta la historia de Ed y Lorraine Warren, que fue un matrimonio que realizó la investigación sobre el caso del que tratan las películas.

Antes de que se grabara El Conjuro 2, Brittle escribió una carta de cese y desista para impedir la filmación. Ahí argumentó que él tenía los derechos exclusivos de esta historia.

Según Brittle, él tenía un acuerdo con los investigadores de que no podían realizar otros contratos basados en el tema. Sin embargo parece que los Warren también hicieron trato con la Warner Bros. Ese trato permitió la filmación de El Conjuro, El Conjuro 2 y Anabelle.

La demanda se vuelve interesante porque el estudio dice que la serie de películas no están basadas en los libros de Brittle, sino que están inspirados en “hechos reales”. Ahí es donde la puerca torció el rabo porque… pues implicaría que los fantasmas existen. Brittle argumenta que eso no puede ser posible porque él y otros escépticos aseguran que el caso de los Warren fue fabricado.

Para defenderse, la Warner Bros tiene que comprobar que una bruja se mató afuera.

Vía: Business Insider