¿Cuándo llegaron los árboles de navidad a México?

Sí, ya vas a poner el tuyo, pero ¿sabes cuándo llegó esta tradición a nuestro país y quién puso el primero?

Desde que llega diciembre los mexicanos suman un año más a una tradición navideña casi imposible de ignorar: poner el árbol de navidad en casa o la oficina.

Como tal vez sepas, esta tradición no viene de México, ni de Belén, sino que halla sus orígenes en los países del norte de Europa que cortaban arbolitos y los metían a sus casas para darle la bienvenida al invierno.

Por siglos esta tradición fue considerada por la iglesia como “pagana” y no fue sino hasta mucho tiempo después que los cristianos relacionaron el árbol con el nacimiento de Jesucristo.

Hacia mediados del siglo antepasado (el de 1800 en adelante), los árboles de navidad seguían siendo una novedad y muy poca gente en Europa los puso hasta que la Reina Victoria de Inglaterra, adoptando las tradiciones de su amado Príncipe Alberto (que era alemán), puso de moda el árbol navideño.

El Segundo Imperio Mexicano duró menos de cuatro años (Wikimedia Commons).

Más o menos por 1863, los emperadores Maximiliano I y Carlota de México llegaron a nuestro país para intentar gobernarlo y una de las cosas que trajeron fue el arbolito de navidad.

Aaaaaaaw

Dicen que Carlota quería darle un toque europeo a la corte mexicana y que por eso, en las vísperas de la navidad de 1865, ella y sus cortesanos colocaron un hermoso abeto que luego decoraron.

Las crónicas indican que el árbol fue colocado en el Castillo de Chapultepec y que, tras ver lo hermoso que lucía en los salones imperiales, otros aristócratas mexicanos comenzaron a poner el suyo en sus propias casas.

Árbol Navideño en la Casa Windsor (Wikimedia Commons).

A ciencia cierta se sabe que se puso arbolito en 1865, pero no hay registros de que se haya puesto en 1866. Lamentablemente, se sabe muy bien que en 1867 no hubo arbolito en el Castillo de Chapultepec porque, bueno, Maximiliano ya había sido asesinado y Carlota permanecía en Europa, intentando ayudar a su marido a recuperar el imperio perdido.

Negrete era un fuerte opositor de Porfirio Díaz (Wikimedia Commons).

Como los ánimos de los mexicanos de la época se opusieron fuertemente a todo lo que oliera a Europa, la tradición del árbol se abandonó por muchos años hasta que el general Miguel Negrete puso el suyo en 1878.

Se sabe que ese árbol fue increíblemente grande, que casi no cupo en su sala y que debajo guardaba como 250 lujosos regalos que luego repartió entre sus amigos y familiares.

Como Negrete sí era mexicano, la gente comenzó a imitarlo, hasta que el árbol navideño se convirtió en una tradición anual que pocos siguen, ya sea por economía, religión o simple falta de costumbre.