Confunde planta con potente bomba de la Segunda Guerra Mundial

Reportó una vieja bomba ante los servicios de emergencia de su localidad y descubren que se trataba de una calabaza de insólito tamaño.

Vives en una zona rural de Alemania y encuentras en tu jardín un objeto largo, cilíndrico y de color oscuro sobre el pasto, ¿qué crees que es?

Este anciano pensó que se trataba de una vieja y oxidada (pero todavía peligrosa) bomba de la Segunda Guerra Mundial.

Naturalmente, al encontrarse con semejante objeto en su jardín, el sujeto de 81 años de edad llamó a la Policía del distrito de Karlsruhe para reportarlo y dejar que las autoridades se encargaran de llevárselo.

Al llegar, los expertos en explosivos de la Segunda Guerra Mundial del departamento de Policía descubrieron que no era un proyectil usado por los Nazis para defender su país de los soviéticos y estadounidenses, sino una enorme calabaza.

A través de su perfil oficial de Facebook, la Policía declaró que la baya tenía 40 centímetros de longitud y que, en efecto, sí parecía un explosivo de la guerra.

La enorme planta pesaba cinco kilos y una vez que se supo que no iba a explotar, el anciano se la quedó para prepararla en un guiso.

En serio.

La Policía de esa región de Alemania ya está acostumbrada a recibir reportes de viejas bombas que permanecen activas en el campo, pues en esa región los nazis guardaron miles de explosivos en lo que hoy es un tranquilo pueblo alemán.

El peligro que representan estas bombas es real. Apenas el pasado 3 de septiembre unas 65 mil personas fueron evacuadas de sus hogares en Fráncfort porque habían descubierto una enorme bomba británica de una tonelada y media de peso enterrada en la tierra.

Viejas bombas en Alemania (Flickr)

 

A pesar de que el fin de la Segunda Guerra Mundial sucedió hace más de 70 años, en gran parte de Europa permanecen miles de explosivos activos enterrados en el suelo.

Se estima que un 10% del millón de toneladas lanzadas desde los aviones Aliados sobre Alemania, continúa sin explotar.

Lo mismo sucede con los viejos campos de batalla de la Primera Guerra Mundial que, a pesar de haber sido abandonados hace un siglo, siguen plagados de minas y bombas que, lamentablemente, la gente ha activado accidentalmente.