Se emborracha, sale al cajero y le clavan lápiz ¡en la cabeza!

Clavan lápiz a joven de Chiapas en pelea de borrachos que comenzó con un par de cervezas y acabó con una visita al cajero.

Una típica fiesta de borrachos acabó con un sujeto clavando un lápiz del Número 2 en la nuca de su contrincante.

Lee también: Recomendación semanal: Condones que brillan en la oscuridad

Luis Pérez Aguilar, de 24 años, es un joven originario de Chiapas que, tras divertirse con sus compañeros de trabajo durante una tarde de fiesta y excesos, sufrió una herida poco ortodoxa.

Resulta que por motivos que aun se desconocen, Luis, un joven chiapaneco de 25 años de edad al que se le identificó como el agresor, siguió a su víctima hasta un cajero ubicado en las calles de Colón y Pino Suárez, en el centro de Monterrey, para clavarle el lápiz justo a la altura de su nuca.

Los testigos dicen que los hechos sucedieron cerca de las ocho de la noche, una vez que Luis y sus compañeros de trabajo salieron de un bar ubicado sobre la calle Reforma, para dirigirse al cajero.

Nadie sabe porqué sucedió el incidente (Twitter).

La Policía, por otro lado, indicó que el lápiz se clavó unos buenos tres centímetros en la carne de la víctima, por lo que fue llevado para su valoración al Hospital de la Zona 21 del IMSS.

Hasta el momento no se sabe qué pudo haber conducido a Luis a clavarle el lápiz a su paisano y compañero de trabajo, porque, según dicen los que estuvieron allí, no pronunció palabra alguna antes de lastimarlo.

O sea, solo llegó y dijo “guárdame este lápiz”, antes de huir hacia un destino desconocido.

Así, tal vez sin deberla ni temerla, puedes pasar de compartir tragos con tus colegas en el bar, a acabar con un lápiz metido entre tu piel.

Algunos medios locales dicen que el agresor estaba bien borracho cuando cometió su delito y otros indican que cuando los socorristas de Protección Civil de Monterrey propusieron maniobrar para desenterrar el lápiz de la cabeza de la víctima, esta se negó y pidió que mejor la llevaran a un hospital cercano.

Esta juventud está perdida, “mi lic”