Bruno Mars es un fraude como “artista” y teníamos que decirlo

Bruno Mars es seguramente uno de los cantantes más exitosos de este siglo… pero tenemos que hablar seriamente de él. ¿Por qué? Pues porque a pesar de los millones y de los premios, la mera verdad es que no es otra cosa que un fraude que debe ser expuesto.

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¿Cuál versión te gusta más, la de Bruno o la de Charly?

Antes de que empieces a mentarme la madre, si es que eres fan de él o porque algún exnovio te cantó “When I Was Your Man”, déjame explicarte por qué, ¿va? En una de esas y te das cuenta de que es mejor dejar de darle dinero a lo bruto con sus tres canciones famosas.

Empecemos por algo simple: ¿quién es Bruno Mars?

Es un cantante hawaiiano que se hizo famoso por… por una canción super ñoña con un video muy bonito con cassettes grabado en stop motion. Después de eso, ha sacado unos cuantos hits, suficientes para que se le tome como una de las grandes estrellas de este siglo (nada más equivocado).

Su carrera ha estado marcada por acompañar a grandes artistas que ven en él a una de las grandes promesas de la industria y se le ha comparado, incluso, con Michael Jackson, gracias a su capacidad de bailar bien chido mamalón y por su voz, dicen algunos.

Sin embargo, estas comparaciones siempre se detienen en las mismas cinco canciones y en que le robó el show a Coldplay en el medio tiempo del Superbowl, que es el peor y más aburrido junto al de Marron V y, sinceramente, no había forma de que fallara porque tenía la presencia de Beyoncé al mismo tiempo.

Bruno Mars ha construido una carrera con cinco canciones que, por supuesto, son grandiosas y se meterán a la historia de la música pop como hitos en el desarrollo de la industria y, sobre todo, de su transición en una forma moderna de la misma.

A pesar de eso, el trato que se le da no es el del simplón one hit wonder que es. Por el contrario, se le atesora como una de las grandes joyas de su género y se le enaltece a pesar de que fuera de esos éxitos no hay material que sostenga una carrera consistente, cohesiva, o al menos medianamente recuperable, en términos pop.

Esto no solamente es riesgoso para Bruno Mars, sino para la industria en general, que ha resentido el efecto Bruno Mars en muchos sentidos. Tras su aparición y repentino éxito, la fórmula que utiliza se ha explotando de sobre manera.

Las carreras de los artistas emergentes son fugaces, porque requieren de un éxito así de grande como el que Bruno tuvo para subsistir. No importa el demás material y no hay segunda oportunidades. El primer chance que tienes debe de tener un éxito similar en alguna plataforma y para el segundo, debe ocurrir lo mismo. Así que en el momento que se falla, Bruno Mars, con su sonrisa perfecta, te dice adiós desde la cima.

Por supuesto, esto no es enteramente su culpa. Es de las disqueras y su forma de mercantilizar sus artistas. De lo que sí es culpable el clon de Pedrito Fernández, por supuesto, es de explotar este mismo sistema, en el que se está favorecido, para enterrar a quienes no tienen las mismas chances que él.

El caso más conocido de esto mismo es el de “Uptown Funk”, que es un plagio de “Fanky”, canción del icónico compositor argentino Charly García.

En este caso, Charly salió ganón y no se dejó del robo, pero no sabemos cuántos artistas también incurren en este tipo de plagios, sin que sus acciones tengan repercusiones, porque no pueden defenderse como sí lo hizo Charly.

Aunque no hay nada de malo en hacer una carrera con cinco canciones. Sí le criticamos a Bruno Mars seguir pretendiendo que no existe ninguna consecuencia en su forma de acercarse a la música y seguir haciendo giras eternas y conciertos gigantezcos, para simplemente esperar que toque “Just The Way You Are” o “Uptown Funk”.

¿Ustedes qué opinan?