Así creció el niñito de “La Vida es Bella”

La Vida es Bella se estrenó hace 20 largos años, tiempo suficiente para que el niñito Giosué creciera.

El tiempo no perdona, ni siquiera a los dulces niñitos de los dramas históricos italianos.

La Vida es Bella es una película italiana estrenada en el ya lejano 1997, que fue dirigida, escrita y protagonizada por Roberto Benigni.

En la peli Benigni interpreta a un padre de familia de origen judío que debe cuidar a su hijo, Giosué Orefice, de las atrocidades que los alemanes cometen una vez que llegan hasta donde viven.

La apariencia tierna de Giosué fue suficiente para que millones de personas conectaran con la historia que Benigni había escrito, llegando incluso a conquistar el frío corazón de los jueces de la Academia.

Cuando se grabó la película Giorgio Cantarini, el actor que interpretó a Giosué, tenía apenas cinco añitos y bueno, ya creció.

Así ha crecido el niñito.

A pesar de haber iniciado su carrera siendo él muy, muy joven, Cantarini no hizo gran cosa con ella. Tres años después del estreno de La Vida es Bella salió en Gladiador como el hijo del general Máximo Décimo Meridio.

Ambas películas ganaron el Oscar así que no sabemos si Cantarini tiene un muy bien ojo para elegir las cintas en la que aparecerá o simplemente tuvo suerte.

20 años no pasan en vano.

La última vez que vimos actuar a este joven fue en Distretto di Polizia, una película italiana sobre ¿qué más? Policías.

Desde entonces Cantarini pasa la mayor parte de su tiempo en la hermosa ciudad renacentista de Firenze (Florencia, para los cuates) en compañía de su padre.
De niño dulce a sujeto común.
Su página de Wikipedia dice que también viaja al menos una vez al año a Los Ángeles, California, para estar con su madre.
¿Cómo ves, el tiempo ha sido bondadoso con el italiano o, como muchos niños actores, parece no haber crecido y se quedó con cara de niñito a pesar de que ya es un adulto?
Tú decides.