Vivir cerca de la naturaleza reduce la depresión y la obesidad

Los que viven en ciudades tienen más posibilidad de sufrir enfermedades respiratorias o cáncer, a comparación de los que tienen acceso a la naturaleza.

Para los bichos de ciudad, el campo representa la barbarie. La naturaleza es hermosa cuando se observa a través de una ventana del cuarto de un hotel de lujo. Podemos pasar ahí un par de días, pero al cuarto o quinto comenzamos a enloquecer.

Sin embargo, hay estudios que demuestran los grandes beneficios que tiene para la salud vivir cerca de la naturaleza.

Después de revisar cientos de estudios, varios investigadores del Instituto de Políticas del Medio Ambiente Europeo aseguran que el campo puede reducir las posibilidades de una muerte temprana hasta un 16%.

Una de las cosas que notaron es que aquellos que viven cerca de los árboles, tuvieron hijos mucho más sanos. Tal vez se deba a los árboles, que son considerados curadores naturales.

El aire fresco aumenta las oportunidades de estar activo, por lo tanto puede haber mayor actividad física y por ende disminuir la obesidad. También reduce la depresión al estar lejos del murmullo incesante (ay wey) de la ciudad.

Robbie Blake, uno de los investigadores, dice que:

La evidencia de que la gente y las comunidades solo pueden desarrollarse cuando tienen acceso a la naturaleza es fuerte y está creciendo.[…] Todos necesitamos naturaleza en nuestras vidas. Nos da libertad y nos mantiene sanos. Aún así, las comunidades son desprovistas de acceso a la naturaleza en sus alrededores.

Algunos estudios llevados a cabo por la Universidad de Harvard sostienen que aquellos que viven en grandes urbes tienen 12% más posibilidades de morir antes que los que viven en espacios verdes. También incrementa las posibilidades de morir de cáncer y de enfermedades respiratorias.

Los que viven en el campo tienen 34% menos posibilidad de sufrir una enfermedad respiratoria.  También disminuyen un 13% su posibilidad de sufrir de cáncer.

Así que si eres un chilango que tiene el sueño bucólico de mudarse a una casita en el campo, empieza a ahorrar. Es una idea mejor de la que imaginas.

Vía: The Guardian