Estas imágenes prueban que el arte accidental es superior al arte real

Cuando la casualidad convierte lo cotidiano en obras de arte

Para ver una obra de arte no hace falta ir a ningún museo ni galería, sino solamente prestarle atención al mundo que nos rodea.

Sí, ya sabemos, lo anterior suena a cliché barato, pero después de que vean la galería de imágenes que les preparamos pensarán lo contrario. Se trata de escenas cotidianas que gracias a un accidente fortuito e involuntario, se transformaron en autenticas obras de arte. En ellas no intervino el ingenio humano, lo que las vuelve aún más desconcertantes.

Disfrútenlas…

Pintura sin mezclar con apariencia cerebral:

La belleza provocada por la fuerza centrífuga:

¿Qué tal este tronco y sus caprichosas figuras?

Un árbol… dentro de otro árbol

Así se ven unas naranjas desde los paneles del cristal de un invernadero

Cuando tiras un poco de agua en la mesa y al extenderla para secarla se revela la silueta de una ciudad

Una cámara de baja calidad y un cristal sucio le dieron un efecto de pintura a esta escena. Sí, el gato es real.

¿Ven a Snoopy?

¿Un OVNI sobre un bosque o la puerta de un auto?

Jardín surrealista visto desde las alturas.

Estas algas en un lago en China tienen la apariencia de un cuadro impresionista:

El reflejo de un árbol en un reloj nunca fue tan bello:

Pintura color ciruela sin mezclar

El musgo en este asiento roto de bicicleta es como echarle un vistazo a una selva exuberante.

Luces navideñas bajo la nieve

Un golpe contra la pared formó una ciudad nevada

Cuando en tu taza de café te encuentras un mapa…

… o un bosque

La corteza de este eucalipto parece una pintura acerca de un árbol nevado.

Marcas de llanta que se asemejan a un colibrí:

La grasa formando los continentes…

Una tubería disparó este líquido la pared y formó una bella figura:

Burbujas dentro de un envase de shampoo.

Hoja secándose…

Este gato exótico es resultado del reflejo del sol, que se filtra por una ventana que tiene un adorno alusivo a los huevos de pascua.

Reflejo en el café

Este Godínez hizo magia y transformó así una mancha de café en la alfombra:

Las sombras de estos barrotes en Escocia formaron patrones de diseño similares a los que usan en las faldas de aquella nación:

No, no es un cuadro de Van Gogh, sino el ojo de un perro.

El lodo salpicado en esta ventana bien podría pasar como una obra de Monet.

La nieve en una barda en Holanda.

Volcán en la tapa de un bote.

Puesta de sol y un cristal roto:

Las caprichosas figuras de la escarcha mañanera:

Y seguimos con la escarcha, que en esta ventana da la ilusión de pájaros volando…

Una piedra en un cristal dejó una marca con forma de ave volando:

Parabrisas mugroso + reflejo del sol: Cadena montañosa:

Este protector de pantalla roto es como un paisaje: