El Oscuro Origen de la verdadera creación de las hamburguesas

Otra vez los cochinos gringos robándose todo

La hamburguesa es uno de los alimentos más sencillos del planeta. No hay lugar en el mundo donde no haya hamburguesas, pero su origen y popularidad tiene una historia que atraviesa continentes y parte del despojo de su lugar de origen, que sin ser un chiste de puberto, es Hamburgo.

Todo empezó en Alemania, en donde podemos encontrar la madre de toda hamburguesa y la semilla de cada una de esas usurpadoras deliciosas con pan cubierto de ajonjolí y sazonadas como si fueran diosas modernas del paladar.

En Hamburgo, los trabajadores de los puertos comían algo que hasta la fecha sigue conociéndose como “Rundstück Warm“, que literalmente significa “trozo redondo caliente”. Este es una especie de sándwich sellado con unos bollitos.

¿La sorpresa? Esto no es más que un platillo hecho de desperdicio de carne, que después de una buena carnita asada (bastante común por esos lugares, pero les juramos que no es como Monterrey) se recuperaban, se molían y se compactaban en una plasta redonda que se recubre con dos panes para darle gusto al gusto y no dejar comida en la basura.

Así se ve un Rundstück Warm

Según los historiadores de la hamburguesa, el Rundstück Warm existe desde el Siglo XVI y es, evidentemente, la madre de toda hamburguesa y el antecedente inmediato, salvo que tradicionalmente se servía solo con un pan, en lugar de dos.

Sin embargo, la importancia de Hamburgo como puerto alemán y puente entre Europa y Estados Unidos terminó haciendo que los gringos les robaran una de sus mayores glorias culinarias, pero la presentaron al mundo con una historia que “mágicamente” elimina a los hamburgueses como creadores de este manjar de comida rápida.

Según las fuentes que rastrearon el origen de la hamburguesa norteamericana, esta nació del establecimiento de carne de Charles Nagreen, quien vendía carnitas asadas para el camino, pero es obvio que nadie se comería un pedazo de carne solo porque sí mientras camina… pero tuvo una idea reveladora (sí, ajá).

Si lograba poner esa carne (que dejó de ser de cerdo para ser de res) entre dos panes, sería posible que la gente la comiera mientras daba un paseo, en el parque, caminando al trabajo, en el metro en hora pico y básicamente donde sea.

Así se ve una hamburguesa moderna

Así fue como en 1885 Nagreen creó oficialmente el primer establecimiento moderno de hamburguesas del mundo, tres siglos después de que los alemanes hamburgueses crearan el Rundstück Warm.

Pero eso sí, ni siquiera Nagreen fue capaz de quitarle su mérito a Hamburgo, porque para cualquier tipo de hamburguesa y derivados se tiene que usar el “filete hamburgo”, que en España conocen como el “filete ruso” porque… pues porque #EspañolesOndaVital, y que en todo el mundo conocemos como “carne molida”.

Esta es la pequeña justicia de los verdaderos creadores de la hamburguesa, ya sea en concepto o ya sea por su carne, pero nunca olvidaremos que los usurpadores le pusieron queso y transformaron este alimento de residuos y desperdicio en la genialidad que es ahora.

Con información de BBC y Expansión