Era un drogadicto al borde del delirio, pero con la ayuda de una amiga, transformó su vida por completo

Hoy, en nuestra nueva sección de Me voy a hacer cristiano a partir de mañana ok pasado mañana, les voy a contar esta bonita historia con imágenes que tomé de...

Hoy, en nuestra nueva sección de Me voy a hacer cristiano a partir de mañana ok pasado mañana, les voy a contar esta bonita historia con imágenes que tomé de SDE, el mejor diario de Kenia.

Primero les presentamos al protagonista de la historia Patrick Hinga, y a su izquierda, Wanja Mwaura.

Wanja es una amiga de la infancia de Patrick, a quien se lo había topado en pésimas condiciones de salud.

Patrick llevaba 18 años adicto a las drogas y cada vez que su madre lo internaba en un hospital psiquiátrico, él escapaba de ahí. Le decía a su madre que él no estaba loco.

Cuando Patrick fue expulsado de la escuela por fumar marihuana, se volvió indigente y drogadicto. Su madre no tenía forma de controlarlo. En su comunidad era tachado de loquito.

Todo cambio para Patrick a partir del encuentro con Wanja. Con el apoyo de sus amigos, Wanja persuadió a Patrick para ingresar a un centro de rehabilitación.

Wanja reclutó el apoyo de las redes sociales para recaudar fondos para el tratamiento de Patrick.

Si no fuera por la disposición de Patrick para darle una vuelta de 180 grados a su vida, no hubiera sido posible la increíble transformación.

Una vez superada la desintoxicación, Wanja ayudó a Patrick con una microinversión para que pudiera emprender su propio negocio, Hinga’s Store.

“Rezo diariamente, pidiéndole a Dios que me perdone para no verme empujado de nuevo a esa vida de drogas”, dijo Patrick.

Hoy Patrick ya está del otro lado y su historia es una inspiración para las familias de Nairobi que padecen problemas de adicciones.