Una gata que vive en el zoológico de Sadgorod en Vladivostok, Rusia se ha vuelto nuestra heroína al alimentar a ocho bebés erizos que no se acostumbraban a alimentarse con biberones.

Estos ocho erizos perdieron a su madre en un “accidente de jardinería”, así que al quedar desamparados, el equipo del zoológico pensó que era buena idea poner a Musya, una gatita que recién había dado a luz a una camada de mininos y aún producía leche, a amamantar naturalmente a los pequeños picudos.
Alyona Asnovina, subdirectora del zoológico de Sadgorod dijo:
“La madre de los erizos fue golpeada en la cabeza por una cortadora de césped. Sus ocho bebés quedaron sin madre. No aprendieron a comer solos y después de dos días, los erizos tenían hambre.
Vi a nuestra gata Musya en el patio. Rápidamente la agarré y la puse junto a los erizos de bebé. Después de un par de segundos, los erizos se acercaron al gato y entendieron al instante lo que debían hacer, sintieron su calor y el olor de la leche y comenzaron a comer”
Antes de adaptarse a su nueva madre, los erizos bebés se negaban a ser alimentados con una mamila o jeringa y, todavía ciegos, algunos miembros de esta camada comenzaron a morir de hambre, es por eso que los encargados del zoológico decidieron hacer esta mezcla de razas que fue unida sólo por la empatía y el amor animal.
Sorprendentemente, el gato también entendió inmediatamente lo que esperábamos de ella. Se acostó y, afortunadamente, los erizos comenzaron a amamantar. Musya tomó muy en serio su papel de madre, pues no sólo alimenta a los erizos, si no que también cuida de estos bebés por la noche y los procura como si fueran sus verdaderos hijos.
La mayor parte del tiempo, la madre adoptiva espera a que los erizos se alimenten y entre ellos se llevan muy bien, aunque hay momentos en los que los cuidadores de Musya y sus hijos adoptivos se han dado cuenta de que la gatita hace un ruido cuando los espinosos bebés se acercan demasiado y la pican con sus peculiares pelos que parecen espinas.

No cabe duda que esta tierna gatita nos ha dado una gran lección de compañerismo, amor por el prójimo y un poco de empatía por aquellos que están viviendo una situación más desafortunada que la nuestra.

[Vía: dailymail.co.uk]