¡El virus de la rabia pude curar el cáncer!

Científicos coreanos estudiaron el comportamiento del virus de la rabia y quieren repetir este proceso para transportar nanopartículas de oro y destruir posibles tumores cerebrales.

¡Buenas noticias para todo el mundo! Científicos de la Universidad de Sungkyunkwan en Suwon, Corea del Sur, demostraron que el virus de la rabia puede curar ¡el cáncer!

Estos investigadores coreanos analizaron detalladamente la capacidad que posee el virus de la rabia para viajar por las células nerviosas e infectar el tejido cerebral. Su investigación se centró en intentar repetir este proceso para transportar nanopartículas de oro y destruir posibles tumores cerebrales.

Claro que hasta ahora este procedimiento solo se ha probado en ratones de laboratorio, pero la esperanza es que esta técnica se siga desarrollando y que pueda ser un gran paso que revolucione la medicina y salve miles de vidas.

“Las nanopartículas recorrieron el mismo camino que el virus de la rabia a través del sistema nervioso central, eso haría a estas proteínas buenos candidatos para el tratamiento de otros tipos de cáncer”, declaró el Dr. Youn, líder de la investigación.

El organismo posee una barrera denominada hematoencefálica, la cual impide el ingreso de la mayoría de los patógenos que viajan a través del torrente sanguíneo.

El virus de la rabia sería uno de los agentes que pueden cruzar esta barrera y por tal motivo, los científicos analizaron en profundidad este recorrido para poder reproducirlo.

El equipo de trabajo de la Universidad de Sungkyunkwan fusionó las nanopartículas de oro con la fisionomía del virus de la rabia e idearon partículas esféricas que permiten unirse con los receptores de las células nerviosas que sirven como puerta de entrada al sistema nervioso.

La nanotecnología desde hace años promete ser el medio por el cual se desarrolle la cura del cáncer.

Su investigación evoluciona continuamente y a diferencia del estudio de la Universidad de Sungkyunkwan, existen técnicas donde las nanopartículas pueden llevar en su interior medicamentos específicos para intervenir de manera directa en el organismo. ¡Asombroso!