Air-ink, la tinta ecológica hecha de contaminación del aire

Desde tiempos inmemorables el hombre ha usado diferentes pigmentos para crear tintas que le permitan expresar y plasmar sus ideas. Sin embargo, muy pocos se han puesto a pensar de dónde sale...

Desde tiempos inmemorables el hombre ha usado diferentes pigmentos para crear tintas que le permitan expresar y plasmar sus ideas. Sin embargo, muy pocos se han puesto a pensar de dónde sale esa tinta, o cómo es que se fabrica.

En los procesos tradicionales para la fabricación de tinta se queman combustibles fósiles para obtenerlos. Es por eso que un grupo de científicos del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT por sus iniciales) están ideando un nuevo sistema de producción para obtener tinta ecológica.

Los investigadores del MIT que crearon Air Ink

La idea principal es extraer las partículas que contaminan el aire de los tubos de escape de los coches y transformarlas en tinta, a través de un dispositivo capaz de captar las emisiones contaminantes.

KAALINK es el dispositivo que han desarrollado y es el que atrapa las partículas necesarias para la fabricación de la tinta, capta las emisiones y retiene el hollín de los vehículos, de manera que no llegue a nuestros pulmones. ¿Qué partículas contaminantes podrían funcionar para eso? El hollín de carbono no quemado del escape de coches, las chimeneas o los generadores, por mencionar algunos.

KAALINK, el dispositivo que da vida la tinta air-ink

Después de recolectar estos elementos, se elimina la toxicidad de metales pesados y partículas cancerígenas del hollín, o el carbón, a través de diversos procedimientos. En palabras de sus creadores: “El producto final es un rico pigmento de carbón purificado”. Esta materia después se emplea para fabricar diferentes tipos de tinta.

Toda contaminación que recolecta KAALINK

En algunas pruebas han logrado que este dispositivo reuna, en tan sólo 45 minutos, el material necesario para producir 29,5 ml de tinta, suficiente para llenar una pequeña pluma.

Toda esta tinta salió de aire contaminado

Aunque los investigadores del MIT están seguros que esta nueva opción podría funcionar al cien, aún no cuentan con el apoyo necesario para financiarlo. Es por eso que lo lanzaron como un proyecto de crowdfunding para el que necesitan 14,000 dólares como sistema de financiación para comercializar AIR-INK.

Aún no llegan a la meta económica que han establecido, pero todavía tienen un mes para conseguirlos. Así que si te interesó eso de pintar con contaminación del aire, puedes buscar más detalles en la página de KickStarter, aportar una parte del dinero y conseguir algunos productos con AIR-INK.

Diferentes presentaciones de tinta ecológica

Por el momento, cuentan con rotuladores de punta redonda de 2 mm, 15 mm y 30 mm para trazos finos, o de 50 mm y punta de cincel para trazos curvos. También hay botes de tinta para impresión, de 150 ml, disponibles.


Esperamos que este ambicioso e interesante proyecto de Graviky Labs alcance su meta a tiempo y veamos materializarse su objetivo de invertir el procedimiento habitual en la creación de la tinta que empleamos en nuestros bolígrafos, para que pronto empecemos a escribir con esta nueva y ecológica tinta.

El arte hecho con aire contaminado, no se ve tan mal