Romancing SaGa 3 finalmente tendrá una localización occidental

El 11 de noviembre de 1995 Romancing SaGa 3 fue lanzado al mundo para el goce y dicha de lo amantes de los RPG de 16-Bits. Bueno, si por el...

El 11 de noviembre de 1995 Romancing SaGa 3 fue lanzado al mundo para el goce y dicha de lo amantes de los RPG de 16-Bits. Bueno, si por el “mundo” entiendes Japón. 22 años después finalmente todos los que no hablen japonés podrán jugar este clásico. Bueno, si por “no hablar japonés” entiendes “no saber buscar el ROM y el parche con una traducción hecha por fans para jugarlo desde un emulador”.

 

La noticia la dio el legendario Akitoshi Kawazu a través de su cuenta de Twitter:

“Haremos una versión occidental de RS3 [Romancing SaGa 3]. Esto será después de la versión japonesa. Pero, primero, RS2 [Romancing SaGa 2] para occidente. Quiero su paciencia, por favor.”

 

Ten nuestra paciencia, ten nuestro dinero, nuestro amor y nuestras gracias eternas, Kawazu-san.

 

Kawazu fue responsable del diseño de juego de Final Fantasy, además de ser el director y guionista de Final Fantasy Legend I y II (SaGa en Japón). También fue el creador de los tres Romancing Saga y productor de SaGa Frontier, cuya primera entrega también dirigió. En otras palabras, oro puro.

 

Entonces, ¿pa’ cuando?

La última vez que supimos algo sobre la versión para la PlayStation Vita de Romancing Saga 2 fue en diciembre de 2016 cuando se anunció que se atrasaría. Pero bueno, algunos ya esperaron 22 años, ¿cuánto más podría tardar?

 

Esta versión remasterizada podría tener contenido adicional. Uno de los productores, Masanori Ichikawa, ya ha manifestado que le gustaría agregarle algo nuevo al juego, aunque lo considera complicado, considerando que están trabajando desde cero.

https://youtu.be/9YAxy7gtX10

 

La remasterización de Romancing Saga 3 será lanzada para la PlayStation Vita, Android e iOS. Solo, por favor Square Enix, hagas lo que hagas, no cometas la sucia blasfemia que hiciste con las “remasterizaciones” de  Final Fantasy V y VI.

 

 

 

Vía Siliconera