Niño se enamora de su compañera de primaria y 20 años después se casa con ella

Bien dicen que primer amor nunca se olvida y cuando Rodolfo conoció a Verónica en 1984, en quinto año de primaria, literalmente “se enganchó”. Como buen niño enamorado, cada día le...

Bien dicen que primer amor nunca se olvida y cuando Rodolfo conoció a Verónica en 1984, en quinto año de primaria, literalmente “se enganchó”. Como buen niño enamorado, cada día le mandaba tiernas cartas o tenía detalles muy lindos con ella.

Queriendo quedar bien, Rodolfo, de entonces nueve años, saludaba a su papás y hermanos muy entusiasmado y le hacía mimos al hermano menor de Verónica, que por aquel entonces era tan solo un bebé.

Las cartas que este pequeño “Romeo” enamorado le enviaba a su “Julieta” estaban cargadas de un amor inocente, tierno y puro, muy propio de su edad.

Sin embargo, al paso del tiempo, la cartas disminuyeron, pues según Verónica, ella andaba “en otro canal” y a esa edad no le pasaba por la mente tener un novio y menos en la personita de Rodolfo.

“Me chuleaba todo el día y la verdad es que me incomodaba mil”.

Pero un día las cosas cambiaron para ambos, pues Verónica se fue de la escuela en donde estudiaban juntos sin despedirse de nadie y no volvieron a saber nada el uno del otro hasta después de 16 años.

Pero un día, por diversas circunstancias, volvieron a tener contacto por teléfono y quedaron de volverse a reunir. Veronica declaró que ella sentía que Rodolfo la odiaba, pero la verdad era muy distinta.

Después, una amiga en común citó a Rodolfo un café para charlar, pero no le dijo que la depositaria de su amor infantil también estaría ahí.

Según Verónica, cuando Rodolfo la vio, éste puso una cara que enorme sorpresa. “Haz de cuenta que se le apareció el mismísimo diablo”.

Reponiéndose del impacto inicial, Rodolfo accedió a entrar al café y encontrarse con las chicas.

Al paso de la cita, en un momento dado ambos se quedaron solos platicando y fue cuando Rodolfo le confesó el haber estado enamorado de ella. “Es que yo te amaba”, le expresó a Verónica.

Después de esa ocasión, todo fue miel sobre hojuelas, pues a una semana de esa cita en el café, por fin Rodolfo pudo ser novio de su amada.

“Fue un click inmediato ahora sí de mi parte. La verdad es que en esa época yo estaba muy verde y él con la hormona muy desarrollada. La cuestión es que a partir de ahí nunca nos volvimos a dejar”.

Nueve meses después, en una acción totalmente romántica, Rodolfo le pidió que fuera su esposa y le entregó el anillo en el mismo salón de la primaria en donde estos dos tórtolos se conocieron.

“Con una hermosa cena y un trío increíble”, dijo una emocionada Verónica.

Ahora, en este año, la feliz pareja cumplió 12 años de casados y las alegrías no acaban, pues también están celebrando que su hijo va cumplir ochos años.

¡No cabe duda, el amor verdadero casi siempre triunfa!

Vía: Huffington Post México